Trombofilia y el Parto

“Según indicaciones de la F.A.S.G.O.(Oct 2015) en el caso de Trombofilia reproductiva se recomienda que la vía de parto sea vaginal.”
NO se recomienda la cesárea programada (a menos que otra causa obstétrica y/o médica lo justifique); se recomienda esperar el inicio espontáneo del trabajo de parto y llegada las 39 semanas de embarazo, plantear la posibilidad de una inducción al parto.

El principal interrogante aparece cuando se empieza a plantear el tema del parto:
– ¿es necesario programarlo?
– ¿Qué ocurre si la mujer se pone de parto y se acaba de administrar la heparina?
– ¿Se puede poner anestesia epidural?

Al hablar de heparina, muchas veces se piensa en el riesgo de hemorragia debida al parto, por lo que se debe aclarar que la heparina en dosis profiláctica usada en el 90% de los casos, no supone un riesgo de sangrado relevante, (menor al 1 %).
El riesgo bajo este tratamiento es que se produzca un hematoma epidural secundario a la punción. Es por esto que los anestesistas no recomiendan el uso de epidural en estas condiciones, considerando sí su aplicación cuando hayan pasado más de 12 horas de la última dosis.
Los anestesistas dan la opción en estos casos de poner anestesia raquídea, que se aplica con una aguja mucho más fina y por tanto tiene menos riesgos de producir ese hematoma epidural. El efecto de este tipo de anestesia dura más o menos una hora (dependiendo de la dosis que se aplique).

Si la mujer tiene intenciones de intentar un parto la heparina deberá interrumpirse, idealmente, 24 hs. antes del comienzo del parto o cesárea y se retoma a las 6 o 12 hs. post cesárea o postparto (si las condiciones obstétricas lo permiten) durante una semana más. Esto es importante dado que durante el puerperio hay un riesgo aumentado para la madre de padecer una trombosis venosa profunda (trombosis en miembros inferiores) o un tromboembolismo pulmonar (TEP) sobretodo en la primera semana.
De todas maneras hay que remarcar que existen diferentes criterios médicos a la hora del parto ya que existen hematólogos que recomiendan suspender la aplicación de la heparina hasta una semana antes de la FPP y esperar mientras que otros profesionales recomiendan la aplicación de la misma hasta iniciado el TP. Ambos criterios son respetables y la elección de uno y otro dependerá del profesional que nos esté acompañando como así también de cada caso en particular y porque no de la elección de la propia mujer, existen relatos de mujeres que han pasado por las diferente situaciones con éxito en ambos casos.

En cuanto a la aspirina, salvo casos puntuales, se interrumpe a las 36 semanas para disminuir el riesgo de sangrado durante el parto o cesárea.
En caso de estar a tratamiento con dosis terapéuticas, si o si es necesario bajar a dosis profiláctica al menos 24 horas antes del parto y en este caso, habría que valorar seriamente la opción de inducir el parto para poder ajustar el tratamiento. La modificación de las dosis de heparina debe hacerse bajo supervisión médica.

En algunos hospitales ofrecen la opción de programar una inducción cuando se está con tratamiento con dosis profilácticas, para poder retirar la heparina 12 horas antes de la misma y así poder poner la epidural si se necesitara. Pero la realidad es que esta es una forma de iniciar la cascada de intervenciones que luego terminan en provocar una cesárea. Es de amplio conocimiento que siempre que no se intervenga el tp y el parto ya sea con inducciones y/o posterior oxitocina sintética, solo en contadas ocasiones la mujer necesitara una anestesia peridural para atravesar el dolor del parto.

La opción más segura para el parto, en caso de estar a tratamiento con heparina, es (como en todos los casos) respetar al máximo la fisiología del parto, evitando intervenciones innecesarias.

De todas maneras hay que remarcar que un tratamiento con heparina no tiene porqué implicar un parto sin anestesia, a no ser que la mujer lo decida así. La opinión de la paciente siempre es importante. Eso sí, en caso de cesárea, si no se pudiese pinchar la espalda sería necesario recurrir a la anestesia general.

Es real que algunas trombofilias tienen mayor riesgo de complicaciones (tanto maternas como fetales) en la recta final del embarazo, y en algunos casos particulares puede ser recomendable finalizar la gestación antes de las 40 semanas (esto se determinara a través de un seguimiento con varios estudios en conjunto, entre ellos los ecodopler de las diferentes arterias). Es cierto que un parto inducido tiene mayores probabilidades de acabar en cesárea que uno que empieza de forma espontánea, pero en algunos casos merecerá la pena correr ese riesgo para que cuidar la salud de bebe y de la mujer gestante.

Por otro lado, algunas son pacientes que han tenido complicaciones en embarazos previos, con lo cual la ansiedad y el miedo al acercarse a la fpp hace que muchas veces se decida una inducción (en estos casos estará en el criterio del médico en saber desasnar las inquietudes de la paciente llevándole tranquilidad y fortaleza para seguir con el embarazo)

También es de importante decir que sin dudas hay casos en los cuales para preservar la salud de la diada será menester la realización de una cesárea. Pero hay que ser cautelosos en estos casos ya que este tipo de intervenciones suele hacerse a la voluntad del profesional o por miedos infundados de la mujer gestante, sin que la misma sea de una necesidad imperiosa. Tampoco suele dársele a la embarazada una detallada explicación de los riesgos que esta operación conlleva tanto para ella como para su hijo.

Como conclusión:

Cada paciente es única y hay que individualizar cada caso, teniendo en cuenta el trastorno, la salud en ese instante del binomio, la dosis de heparina utilizada y por supuesto la opinión de la mujer.
Por todo lo expresado anteriormente es importante remarcar que lo más importante es estar informado y poder en función de ello tomar la mejor opción para nuestra salud y la de nuestro bebe.

Invitamos a leer las siguientes páginas web

• Grupo Cooperativo Argentino de Hemostasia y Trombosis (CAHT) www.grupocaht.com.
• Sociedad Argentina de Hematología (SAH) www.sah.org.
• Guías de la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO),
• Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) //www.samer.org.ar
• Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA)// www.sogiba.org.ar

• Scielo – biblioteca electrónica de ciencia y tecnología
www.scielo.org.co/pdf/rcog/v54n1/v54n1a08.pdf
www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1852
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034

• Centro de Hematologia – Hospital Universitario Austral www.hospitalaustral.edu.ar/especialidades/hematologia/

• Hematologia y trombosis – fleni

Hematología y Trombosis*


• Libro Hematologia. la sangren y sus enfermedades, 4e. cap 35
• Revista Clinica Española RV-016 – PREECLAMPSIA Y TROMBOFILIA http://www.revclinesp.es

Para mas información y poder conectarse con otras mujeres les recomendamos el grupo en Facebook que se llama “Parimos Con Trombofilia” cuyas administradoras son @sonia_mariel_martinez , @rociosotero, @poupeefernandez y @topoland.

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