Lactancia y vuelta al trabajo

Cuando se acerca el momento de volver a trabajar o ante cualquier actividad que requiera pasar un tiempo fuera de casa, es importante planificar con anticipación el almacenamiento y la conservación de la leche para mantener la lactancia materna y continuar obteniendo los innumerables beneficios que aporta.

Al mismo tiempo es fundamental recordar que amamantar es un derecho, y la ley 20.744 de Contrato de Trabajo, en el artículo 179, define que “Toda trabajadora madre de lactante podrá disponer de dos (2) descansos de media hora para amamantar a su hijo en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un (1) año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario que la madre amamante a su hijo por un lapso más prolongado.”

En caso que el bebé no se encuentre cerca del trabajo, se puede sumar esos descansos y trabajar una hora menos por día.

Si bien la Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan que la alimentación infantil se base en que los bebés reciban lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y sigan siendo amamantados, además de otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de 2 años y durante tanto tiempo como la madre y el niño así lo requieran, es importante destacar que los tiempos de licencia no contemplan esta premisa. Por eso es tan crucial informarse con anticipación para poder compatibilizar la lactancia con el retorno a la actividad laboral.

Se requiere una planificación personalizada, considerando la edad del bebé, el total de horas que la madre se encontrará separada del él, la cantidad de leche que va a necesitar por toma, y quién lo cuidará.

Respecto a éste último punto, los bebés necesitan un cuidado personalizado, y construir gradualmente un vínculo de confianza con su cuidador auxiliar. Por lo tanto, es fundamental que lo conozca con suficiente tiempo de antelación.

En relación a cómo extraer y conservar la leche, existen diversos modelos de sacaleches y la extracción manual también, que dependerá de la elección de cada madre, su practicidad, comodidad y posibilidad económica.

En caso que el bebé pueda permanecer cerca de su trabajo, la madre puede llevar a cabo la lactancia directa, y así continuar amamantándolo directamente al pecho.

En cambio, al practicar la lactancia diferida, es decir extraerse leche y ofrecerla en un biberón, la madre puede continuar ofreciéndole su leche al bebé durante las horas en que se encuentran separados. Y el resto del tiempo que permanecen juntos es importante amamantar directamente y reconfortarse con mucho contacto.

En éste caso es importante comenzar las extracciones al menos dos semanas antes de la vuelta al trabajo y sostenerlas una vez que haya vuelto al trabajo, para así lograr obtener una reserva de leche con anticipación, sostener el nivel de producción de leche, y evitar congestiones en los pechos.

Para esto es necesario:

  • Un sacaleches cómodo y eficaz, o realizar la técnica de extracción manual.
  • Recipientes para almacenar/transportar la leche extraída que pueden ser específicos, o cualquier recipiente de uso alimentario con tapa.
  • Un lugar tranquilo y cómodo, acompañado de una respiración profunda y estímulos adecuados: oler ropa del bebé, ver una foto o video del bebé, o pensar en él.

La leche extraída se puede almacenar en el mismo recipiente durante el mismo día, y al finalizar el día se rotula el envase con la cantidad y la fecha y se puede congelar. De esta manera cuando la madre vuele a trabajar, puede descongelar la leche que se extrajo primero, bajándola a la heladera la noche anterior.

La idea es amamantar al bebé directamente antes de irse a trabajar y al regresar, así como todo el tiempo que estén juntos.

La leche materna extraída en el ámbito laboral se puede transportar en una heladerita con hielos y servirá para ofrecerla al día siguiente, en biberón, en vaso, o con cuchara.

El método para administrar la leche así como la cantidad a ofrecer dependerá de la edad del bebé y su peso, y de la habilidad del cuidador, y es importante consultar al médico pediatra.

 


Sandra Zampaloni

Lic. Psicología | Puericultora Universitaria | Especialista en Psicoperinatología

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3, 2, 1 ACCIÓN!!

 

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Y Si, finalmente llego el momento tan esperado de lanzarnos, así que acá va:

Hola a todos! Somos Jua y Vicky mamás de Toribio y Ramón respectivamente.

Nos conocimos hace casi un año atrás haciendo gimnasia para embarazadas. Jua estaba de casi 20 semanas y Vicky de 24, teníamos un mes aproximado de diferencia de fecha de parto.
Al principio no pegamos TAN buena onda sobre todo porque en nuestra primer clase juntas (Jua había empezado un mes antes) nos dimos cuenta que ambos bebes se llamaban  Ramón!!!
“Hola soy Vicky, Mama de Ramón”, fue la presentación de Vicky en su primer clase y, obviamente, a Juana se le transformó la cara y al llegar su turno dijo INDIGNADA “Yo soy Juana mamá de “ex Ramón”- Oh oh! Había llegado alguien que quería ponerle el mismo nombre que ella.
Seguimos haciendo gimnasia juntas pero sin demasiado contacto, hasta que un día charlando de que pediatras elegiríamos para nuestros hijos al nombrar el de Ramón… otra vez hubo coincidencia, pero esta vez ya no se trataba de nuestros futuros bebes si no de nosotras, habíamos compartido pediatra toda nuestra infancia!. Y así empezó nuestra historia, con un pie izquierdo y bastantes cosas en común….
Pero por esas cosas que tiene la vida Ramón llego al mundo el día del cumple de Juana y poco a poco empezamos a darnos cuenta que teníamos mucho más en común, empezamos a intercambiar información de madre a madre y así es como decidimos hace un tiempo  convertimos en @mammaminas para poder empezar a compartir también con ustedes este vertiginoso e increíble camino de la maternidad!
Vale aclarar que no pensamos dejar de lado y contarles #ElLadoBdeLaMaternidad! Esperamos que les guste, se rían y que aprendamos todos juntos!

Vicky: 
Tengo 26 años y soy Mama de Ramón. Estoy felizmente casada con Fernando hace casi 4 años y Ramón llego a nuestras vidas después de haber perdido un embarazo, así que es nuestro RainbowBaby. Nació el 28 de Junio (día del cumpleaños de Jua) de 2016 por Cesárea después de casi 12 horas de trabajo de parto inducido. Peso 4,165 y midió 52 cm.
Su llegada fue MÁGICA pero caótica al mismo tiempo. Muchos cambios, aprendizajes y revolución hormonal al mismo tiempo así que, acá estoy con todas las pilas para compartir con ustedes mi humilde experiencia en este tan lindo camino que es ser Mamá! Además no pienso dejar de decirles que me apasiona la cocina y soy amante de la decoración así que compartiré con ustedes todos mis tips!!!

Juana: 
Tengo 28 años (por primera vez soy la más vieja, en el colegio siempre fui la más chica). Ya casi todos saben cómo llegó Torito a mi vida pero para aquellos que no les hago un pequeñísimo resumen. Mi gordo llego en el tercer intento de inseminación artificial con donación de gametos, soy madre soltera por elección. Toro nació por parto vaginal el 12/8/2016 después de 9 hs de trabajo de parto intenso, con bolsa rota, también inducido en semana casi 42. Fue hermoso!
Mi puerperio fue UFFFF!! Durísimo. Mucho más fuerte y revolucionario de lo que me esperaba. Soy sincericida, me gusta decir las cosas como son, aún que no sean color de rosas. Los que me conocen sabrán que el filtro no es lo mío. También me copa la cocina así que en esa me sumo con Vick, la decoración se las debo… soy malísima!
Aquí estoy para compartir mis experiencias como mamá con ustedes, las lindas y las no tanto, la vida real básicamente.

Bienvenidos!!

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