SUEÑO INFANTIL: Entrevista a María Berrozpe por @NoeliaSchulz


María Berrozpe, PhD, estudiosa del sueño infantil, Doctora en Ciencias Biológicas y autora de El Debate Científico sobre la Realidad del Sueño Infantil y el blog Reeducando a mamá. Recientemente ha publicado un nuevo libro llamado Dulces Sueños. Cómo lograr que tus hijos duerman tranquilos.

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Noelia Schulz: Hola, María. Un gusto saludarte. El sueño es, sin duda, un tema que preocupa a padres y madres, y uno de los aspectos donde más controversias encontramos. ¿Qué te inspiró a comenzar tu investigación sobre sueño infantil?

María Berrozpe: En primer lugar los problemas de sueño en mi propia familia, compuesta por mi marido, yo y tres niños muy seguidos (entre el mayor y el mediano hay 18 meses y entre el mediano y el pequeño, 23). Enseguida pude observar la resistencia innata de mis hijos a dormir lejos de mí y como complicaba el sueño de toda la familia resistirme a ese deseo. En cuanto profundicé un poco en el tema me di cuenta de que no había ninguna razón objetiva ni científica para negárselo. Al mismo tiempo era testigo de cómo algunos pediatras y psicólogos muy mediáticos aseguraban en los medios de comunicación que el sueño en solitario era imprescindible para el buen desarrollo infantil y, además, aseguraban que sus métodos basados en dejar llorar a los bebés a partir de los 6 meses para acostumbrarlos a dormir solos eran eficaces y sin efectos nocivos. Ese mensaje manipulador y parcial me enfadaba muchísimo, así que empecé a sumergirme en la literatura científica relacionada con la ciencia del sueño infantil para desarrollar los argumentos necesarios para rebatirlos.
NS: Una de las preocupaciones más habituales es respecto de los despertares frecuentes durante la noche, especialmente en bebés y niños pequeños. ¿Qué podrías decirnos sobre esto?

MB: Que son parte normal del desarrollo infantil. Los bebés nacen inmaduros y su sueño también lo es. A medida que crecen su sistema nervioso se va desarrollando y la arquitectura de su sueño va cambiando en consecuencia. No sólo cambia el número de horas que duermen, sino como las duermen.

NS: ¿Existe una edad a la cual debamos omitir las siestas? Muchas veces obviar las siestas es una de las indicaciones para que el niño “duerma más y mejor de noche”.

MB: En la literatura científica no he visto pruebas concluyentes de que haya una edad concreta a la cual deban dormir o no dormir la siesta. Así que, en mi opinión, lo más conveniente es observar a cada niño, lo que duerme, cuándo lo duerme y cómo se encuentra durante la vigilia. Los padres o cuidadores principales, que son los que mejor conocen a su niño, son los que mejor van a saber si necesita siesta o no. Al menos si se les deja observar y sentir a su hijo en libertad, sin la presión que supone el mensaje determinista y parcial de algunos expertos que aseguran saber cómo, cuándo y cuánto deben dormir todos los niños en cada fase de su desarrollo. Algo que la literatura científica, desde luego, no ha demostrado.
NS: La cantidad de horas de sueño totales al día es otro de los fantasmas que rondan el tema sueño. ¿Hay una “norma” estandarizada según edades o varía de acuerdo al niño? ¿Cuándo es necesario preocuparse?

MB: A pesar de que a muchos expertos les encanta dar normas en este aspecto, lo cierto es que hay pocas evidencias que apoyen muchas de las afirmaciones que encontramos hoy en día en los medios de divulgación sobre crianza. La realidad es que existe una enorme variabilidad en cuanto a las horas de sueño que necesita cada niño, por lo que en la actualidad hay expertos que tienden más a centrarse y analizar detalladamente el sueño y la vigilia de cada niño en concreto a la hora de aconsejar un número de horas óptimas para él, en lugar de suponer que por tener tal o cual edad debe dormir tantas horas.

Incluso la Academia americana de Medicina del sueño, en la última actualización de sus recomendaciones, afirma que no hay evidencia suficiente para hacer recomendaciones concretas en cuanto a lo que deben dormir los bebés entre el nacimiento y los cuatro meses, y esto es debido a la enorme variabilidad observada en la duración del sueño diario, junto a la falta de evidencias en su asociación con los efectos en la salud. Por lo tanto, sus recomendaciones generales no comienzan hasta los 4 meses. A partir de ese momento son las que citamos a continuación, aunque podemos observar que los intervalos son bastante amplios:

  • Bebés de 4 a 12 meses deben dormir de 12 a 16 horas diarias (incluidas siestas).
  • Bebés de 1 a 2 años deben dormir de 11 a 14 horas diarias (incluidas siestas).
  • Niños de 3 a 5 años deben dormir de 10 a 13 horas diarias (incluidas siestas).
  • Niños de 6 a 12 años deben dormir de 9 a 12 horas diarias.
  • Adolescentes de 13 a 18 años deben dormir de 8 a 9 horas diarias

NS: Otro de los “grandes consejos” a la hora de dormir a los bebés (especialmente) es establecer rutinas. Baño, silencio, pocas luces, masajes, horarios estrictos, entre otros. ¿Cuál es tu opinión acerca de las rutinas de este tipo?

MB: Me parecen fenomenal y seguro que ayudan a muchas familias. Pero, de nuevo, no creo que generalizar y obligar a todos a tener rutinas sea conveniente. Seguramente existen familias con pocas rutinas y que duermen de maravilla todos, y no existe ninguna razón ni científica ni médica para imponérselas.

Ahora bien, si en una familia en la que no se aplican rutinas se observa que los niños tienen problemas para dormir lo que necesitan, probar a aplicarlas puede ser una buena solución.

NS: Mi hijo tiene 4 años y dice claramente que no le gusta dormir solo, y esta historia se repite en casi todos los hogares. Sin embargo, compartir la noche con los hijos sigue siendo un tema controvertido. Incluso algunos médicos y psicólogos ligan esta elección a la muerte súbita, la pérdida de la intimidad adulta y potenciales trastornos en la salud mental. ¿Tienen tales afirmaciones sustento? ¿Hay una explicación para que la gran mayoría de los bebés y niños quieran dormir acompañados? ¿Cuál es tu postura luego de tantos años de investigación?

MB: El rechazo al colecho en el mundo médico se ha producido más por motivos culturales que científicos o médicos. A día de hoy ya no existe controversia (seria y científicamente fundamentada) en cuanto a las bondades del colecho. Incluso ha demostrado no suponer un obstáculo para la vida conyugal. Sólo entre los 0 y los 3 meses existe debate sobre si está relacionado con un aumento de la muerte súbita del lactante. Pero la manera natural de dormir del recién nacido humano es en contacto con su madre. En palabras de Bergman, el hábitat natural del recién nacido es el pecho de la madre, y lo peor que le puede pasar, lo que más le estresa, es que lo separen de ella. Según un gran investigador del sueño de la diada madre bebé, James McKenna, si dormir con la madre se demuestra peligroso para el bebé, es que hemos modificado las condiciones ambientales del sueño de la diada en la dirección incorrecta. Por lo tanto, lo peligroso en este rango de edad no es el colecho en sí, si no la manera de dormir de los adultos de la sociedad occidental. Hay que cambiar estas condiciones para convertir el entorno en el que duerme la diada en un entorno no peligroso para el bebé: colchones duros, ropa de cama adecuada, barreras protectoras de caídas, colecho exclusivo con la madre que amamanta, etc.

NS: Para finalizar, me gustaría preguntarte si crees que hay una CLAVE que ayude a sobrellevar el tema sueño durante los primeros años. ¿Qué le dirías a esos padres y madres que se sienten desalentados y cansados?

MB: Que se planteen el colecho familiar y no tengan miedo a enfrentarse a los determinantes culturales establecidos. Si se organizan de manera que todos tengan un espacio confortable y amplio para dormir en compañía, es muy posible que el sueño de todos mejore muy significativamente. Y lo que iba a ser la “habitación de los niños”, puede dedicarse a “la habitación de la pareja”, donde los padres tienen su espacio para la intimidad, si así lo prefieren. Pero dormir, dormirán mejor aceptando la necesidad natural de sus hijos de dormir cerca de ellos. Y verán que es una experiencia maravillosa de la que no se arrepentirán.

NS: Nos despedimos no sin antes agradecerte mucho por tu tiempo, ¿algo que quieras añadir?

MB: Que aunque parezca que estos años de infancia van a ser eternos, no lo son, y pasan muy, muy rápido. Si ahora tu bebé de meses o tu niño de 2, 3 o 5 años reclama tu compañía para dormir, disfrútalo. Dentro de nada estará cerrándote la puerta de su habitación en las narices para tener su propio espacio e intimidad, y te digo por mi propia experiencia: lo malo del colecho no es eso de que “nunca te los sacarás de la cama”, no, lo malo es que un día se van y la cama familiar se queda muy vacía.

 

Noelia Schulz es Licenciada en Ciencias de la Comunicación, doula y asesora de porteo. Actualmente es parte de Crianza en Brazos Escuela de Porteo y Red Interdisciplinaria de Crianza, integrando este último equipo junto a la pediatra Adí Nativ y la psicóloga Ivana Raschkovan.

Desde Red Interdisciplinaria de Crianza proponen actividades semanales para embarazadas y familias con bebés, y también jornadas de capacitación para profesionales.

Post by Noelia Schulz

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5 comentarios en “SUEÑO INFANTIL: Entrevista a María Berrozpe por @NoeliaSchulz

  1. Melisa dijo:

    Buenas noches! Mi bebé tiene 6 meses. Yo era anti colecho antes de que Matilde llegara a mi vida. Pero la realidad me sorprendió y hace 6 meses que es nuestra rutina. Pero el problema está en que hace más o menos 3 semanas que nadie lo disfruta. Se despierta todo el tiempo cada 1 o 2 ha reclamando estar encima mío y prendida a mi pecho. Estoy literalmente agotada! He leído mucho sobre el tema y no encuentro la clave!

  2. Romina dijo:

    Hay la verdad…no me sirvió de nada…lo única respuesta que da a TODO es que no hay estudios que demuestren lo que la chica le preg. No sirvió de mucho éste post….

  3. Laura dijo:

    Es muy cierta la parte en que hay que aprovecharlos ahora que son chiquitos….Ciro tiene 3 meses y lo super mimo….el de 8 años ya empezo a no darme tanta bola…jajajjaja

  4. Agustina dijo:

    Excelente nota! Mi bebita de 3 meses cambió mucho su calidad y cantidad de sueño desde que nació. No le gustan las rutinas y cada dia intento (y funciona) lo que ayer no para dormirla. El colecho es lo mas dulce y protector que podemos brindarle hasta que ella lo desee.

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