El lenguaje y la comunicación en niños

Comunicar es el simple acto de transmitir una idea, sentimiento o necesidad a un semejante. Resulta sencilla la definición, pero no son tan simples los mecanismos necesarios para alcanzar esta meta. Todo sujeto se constituye a partir de su propia biología, es decir, de sus condiciones genéticas, y por la intervención del ambiente.

La combinación de ambos factores es lo que finalmente da como resultado un perfil comportamental, adaptativo, intelectual y comunicativo.

La comunicación tiene como herramienta más evolucionada y exquisita al lenguaje oral, pero, previo al logro de esta habilidad, existen numerosos procesos esenciales para el acceso a esta función.

El leguaje expresivo comienza a manifestarse alrededor de los 12 a 18 meses, pero antes de esta etapa debieron haber ocurrido numerosos procesos relacionados con el desarrollo de habilidades relativas al seguimiento visual de las personas, al desarrollo de la empatía, el reconocimiento e interpretación de emociones, al funcionamiento de los mecanismos básicos de la teoría de la mente, y al uso de gestos simples para pedir y compartir con otros.

El avance de la comunicación ocurre, entonces, desde etapas muy tempranas y tiene una intima vinculación con el desarrollo de aspectos emocionales. Un niño de 3 meses de vida es capaz de mirar y sonreír al adulto que le sonríe, esto que es históricamente conocido como sonrisa social, es uno de los primeros mecanismos de atención conjunta (posibilidad de compartir la atención con otros).

Para poder desarrollar este proceso es preciso mirar y ser mirado por un adulto responsable de dar significación al intercambio.

¿Como comunica el bebe antes de hablar?

Un niño de desarrollo típico puede comenzar a decir sus primeras palabras alrededor de los 12-18 meses, sin embargo, sus habilidades de comunicación seguramente han estado activas mucho antes del momento de empezar a hablar. Comunicar implica transmitirle intenciones a otra persona, es buscar llegar a otro para conseguir algo deseado o simplemente para compartir el momento con ese otro sujeto. Ese don de la comunicación está presente desde estadios muy tempranos del desarrollo y depende de la emergencia y combinación de distintas habilidades para poder desplegarse de modo apropiado.

Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está inmerso en un entorno rico en estímulos de imágenes, sonidos y está expuesto al habla y al lenguaje de los demás. El desarrollo del lenguaje es un proceso evolutivo en el que se distinguen 2 etapas:

  • Etapa pre lingüística, también conocida como etapa pre verbal, hace referencia al primer año del niño, donde el bebé recién nacido ya tiene capacidad para comunicarse e interactuar con el adulto. Esta se caracteriza porque los bebés emiten sonidos onomatopéyicos, el llamado balbuceo. La comunicación durante esta etapa es de tipo afectivo y gestual. Por ello, es tan importante que las palabras vayan acompañadas de gestos cuando se habla con el bebé.
  • Etapa lingüística. Esta comienza cuando el bebé dice sus primeras palabras. Esto por lo general sucede entre los 12 y 18 meses, aunque puede variar.

Muchos padres se preocupan si ven que su hijo habla menos que otros o empieza a hablar más tarde que lo demás. No debemos olvidar que cada niño tiene su propio ritmo. Si conocemos las etapas del desarrollo podremos detectar las señales o hitos que nos permitirán, a padres y profesionales, determinar si el niño está desarrollando su lenguaje como se espera o si necesita algún tipo de ayuda.

Los hitos y los signos de alerta que debemos tener en cuenta en cada etapa del desarrollo del lenguaje son:

0-6 meses

  • El bebé se calma con la voz de la madre; llora

cuando tiene hambre, sueño, dolor, identificando cada tipo de llanto con cada una de sus necesidades.

  • Aparece el interés por las caras y la sonrisa social.
  • Emite sonidos y puede empezar a comunicarse con

gestos.

  • Puede responder a su nombre girando la cabeza o los

ojos.

Signos de alerta: el bebé no llora, no aparece sonrisa social o no balbucea.

6 y 12 meses

  • El bebé entiende rutinas verbales tales

como adiós, hola; aparece la anticipación gestual ante los primeros juegos (cucú); dice ‘ma-ma’, ‘pa- pa’ como meras vocalizaciones sin un referente directo.

  • El balbuceo es importante en el desarrollo del lenguaje durante el primer año y muchos niños comienzan a decir palabras alrededor de los 12 meses.
    El balbuceo suele ir seguido de cadenas de sonidos ininteligibles, a menudo con un tono similar al de una conversación.

Signos de alerta: solo emite vocales, no responde a los intentos de juego-intercambios comunicativos que el adulto le ofrece.

12 y 18 meses

  • Sigue órdenes verbales y dice las primeras palabras con significado, por ejemplo, mamá, papá, agua; es capaz de señalar partes de su cuerpo y amplía su vocabulario. En esta etapa aparecen las primeras palabras y alrededor de los 18 meses los bebés utilizan unas 20 palabras.
  • Los bebés pueden entender más de lo que dicen y

serán capaces de seguir instrucciones sencillas.

  • Puede repetir una y otra vez la misma palabra.

Signos de alerta: Si el bebé no balbucea y no usa gestos a los 12 meses, no señala, o pierde habilidades que y

a tenía adquiridas.

18 y 24 meses

  • Es una etapa muy importante porque los niños ya comienzan a manejar de 10 a 25 palabras, con combinaciones de dos, iniciándose la sintaxis. Son capaces de seguir una orden simple y reconocen su nombre.
  • A los 2 años el niño puede tener un vocabulario de unas 100 palabras y empezará a formar frases cortas.
  • Seguirá entendiendo mucho más de lo que dice y, por lo general, su entorno más cercano le entiende, no así los demás. Puede usar los pronombres yo y tú de forma correcta.

Signos de alerta: no sigue instrucciones simples, no dice mamá ni otros nombres, no señala o no reconoce partes del cuerpo. El desarrollo del lenguaje puede variar de un niño a otro, pero si su hijo no dice ninguna palabra a los 18 meses es recomendable que consulte con su pediatra.

2 a los 3 años

  • Comienza la etapa de explosión lingüística, cuando el niño es capaz de seguir órdenes verbales complejas, formula frases de tres elementos y pregunta ¿qué?
  • El niño será capaz de formar frases más largas y complejas y usará más sonidos del habla con mayor precisión cuando habla.
  • Es probable que comience a usar los plurales y los verbos en pasado.
    Puede ser capaz de jugar y hablar al mismo tiempo.
  • Signos de alerta: no emplea frases de dos
  • palabras ni sigue instrucciones verbales de dos pasos.

    3 a los 5 años

    • Incrementa su vocabulario, comprende órdenes complejas. Forma frases de 3-4 elementos. Es la edad de los ¿por qué? Su lenguaje ya es entendible para su entorno cercano y desconocidos.
    • En esta etapa el niño puede mantener conversaciones más abstractas y complejas.
    • Puede utilizar muchas palabras descriptivas para definir objetos.
    • El niño ya debe ser capaz de contar hasta diez y saber su edad.
    • Por lo general, con 5 años ya comienzan a entender algunos conceptos relacionados con el tiempo, como mañana, tarde, noche, día o después.
    • Puede entender las reglas básicas de la gramática y construir frases más complejas.

    Signos de alerta: no emplea frases de tres elementos, no maneja un vocabulario cada vez más extenso, los desconocidos no entienden lo que el niño quiere decir o no comprende órdenes de tres pasos. En ocasiones parece no comprender y no es capaz de contar de forma breve alguna experiencia.

    5 a los 6 años

    • El niño comprende todo lo que se le dice, usa frases complejas y es capaz de narrar tanto sus experiencias como relatos sencillos de una forma clara e inteligible para todo el mundo.
    • A esta edad es muy probable que ya haya comenzado el colegio. El niño aprenderá más palabras y empezará a entender los sonidos como parte del lenguaje.
    • También serán capaces de contar historias y construir diferentes tipos de oraciones.
    • Su discurso debe ser totalmente inteligible y socialmente útil.

    Signos de alerta: si cree que no entiende lo que se le dice, si no emplea oraciones complejas, si no es capaz de expresar sus vivencias de forma clara e inteligible para todos.

    Los niños crecen y desarrollan a ritmos diferentes y ningún niño se ajusta exactamente a una descripción determinada para una edad concreta. En cada área del desarrollo hay

    un orden bastante previsible o secuencia de acontecimientos, pero también hay un amplio margen de variación que se considera dentro de lo considerado normal. Este orden puede variar al igual que puede hacerlo el momento de la adquisición de un cierto hito. En la mayoría de los casos, esto no quiere decir que el niño tenga problemas en el desarrollo del lenguaje. Pero un retraso importante en la adquisición de alguno de los hitos, puede servir a los profesionales a la hora de diagnosticar ciertos trastornos del habla o del lenguaje.

    Deja un comentario