Relato de parto VICENTE – El final

Acá llega el final

El domingo 24/3 era el día que junto con Jorge (Obstetra) y Lara (partera) habíamos fijado para hacer la inducción física. La idea era internarme y colocarme un balón de cook en el cuello del utero para llegar a 4/5 cm de dilatación y luego de eso, si el trabajo de parto activo no comenzaba, romper bolsa.

El sábado a la noche fue un día especial. Me ocupé de comer algo rico, soltar y disfrutar esa última noche con panza. Hablé mucho con Vicente, le expliqué lo que iba a pasar y también le pedí que haga fuerzas para salir. Yo, sinceramente, tenía esperanzas de que el trabajo de parto empiece y zafar de la inducción pero nada de eso paso y el domingo me levante fresca como una lechuga. A lo largo del día tuve alguna que otra contracción, pero nada muy importante.

Estaba ya sin casi tiempo. Tipo 6 de la tarde me bañé, cambié y alisté. Lo preparé a Ramon y lo llevamos a lo de mis suegros (que era donde iba a pasar la noche) y obvio le contamos que era lo que iba a pasar. No sabennnnn LO que me costo despedirme de mi bebé, despedirme de ser mamá de uno solo, fue heavy.

Después de la despedida y todo, con Fernando partimos hacia el mater dei. Nos encontramos con Jorge y, como de rutina, para ver cómo estaba todo me hizo un tacto. No me voy a olvidar nunca…. empezó el tacto y a los dos segundos me pregunto… “Donde vivís?” Y yo empecé a sonreír… me sospechaba algo copado. Me reincorporé, nos sentamos en el escritorio y me dijo con una linda sonrisa: “Ya estas con 4 cm, no te voy a poner nada, volvete a tu casa y mañana nos vemos” . Les juro que no podía disimular mi sonrisa de feliz cumpleaños! Mi cuerpo estaba funcionando, estaba dilatando y lo mejor era que casi sin darme cuenta.

Volvimos a casa, buscamos a Ramon, que no entendía nada pobre Gordo así que le explicamos cómo pudimos que había habido un cambio de planes. Esa noche tuve algunas contracciones más importantes, por un momento pensé que se venía Vicente y el tp empezaba pero no… hablé con Lara me dijo que me bañe e intente dormir y obvio, me dormí hasta el día siguiente.

Lunes 25.

Fue muy loco, ese lunes me levanté sabiendo que en horas iba a conocer a Vicente. Ese día si, no había más margen. Era el día que cumplía 41.5 y que Jorge (y la OMS) puso como fecha límite.

El equipo nos había citado a las 3 pm. así que esa mañana la transité con una ansiedaddd que no les cuento. Almorzamos algo rico en casa y Juli (mi doula @doulayoga) me paso a buscar a las 2 pm y nos fuimos caminando, si como escuchan, caminando, hasta el mater dei que son aprox 5 km! Ni yo me lo puedo creer 41.5 y me camine todo eso con tal de favorecer y facilitar el nacimiento. Fernando fue en auto con todos los bártulos y la protagonista, la pelota de esferodinamia 🤣 (que fue clave).

Llegamos tipo 15:15 . Nos recibió Lara. Tacto: 4/5 cm de dilatación y cuello que faltaba borrar. Después de un monitoreo y los típicos controles íbamos a recibir una mini ayuda para que Vicente se decida a salir…. me iban a romper la bolsa. Chaaannnnn…. había mucha incertidumbre al respecto porque si me rompían bolsa y el trabajo de parto no empezaba sólo íbamos a poder esperar 24 hs. internada obvio. A las 16:30 aprox me rompieron bolsa y ya nos quedamos con Fernando en sala de preparto. Yo me relaje, pusimos una serie española en el iPad y mientras la veíamos yo saltaba en la pelota. Y entre salto y salto se empezaron a asomar las taaaan esperadas contracciones. Con mucha timidez fueron apareciendo y, no saben con la alegria con que las recibí. Cada vez que venía una sentía que todo iba a estar bien, que mi cuerpo estaba funcionando como debía. Al principio dolían poco y eran irregulares, cada 10 minutos o algo así (nunca las conté para no ponerme ansiosa) y llego un momento que se pusieron lindas, intensas. A las 18 aprox otro tacto y ya estaba con 6 cm y cuello casi borrado. Las próximas contracciones ya fueron sin Ipad ni serie. Dolían y bastante. Pero fuimos aplicando distintas técnicas para que el dolor sea soportable. Igual, les confieso que si bien me dolía muuuuucho yo sabía que cada contracción me acercaba a mi bebé y, que así como venían, después se iban y el alivio entre contracción y contracción me daba fuerzas para seguir. Al rato volvió Juli a acompañarnos y ahí ella me sostenía y yo me colgaba como de una tela para también aliviar el dolor. Esta parte no me la acuerdo muy bien, pero en un momento (habrá sido tipo 18:45) Lara me hizo tacto y me dijo que me ponga en cuclillas y, que cuando sienta la contracción puje …. Wow ya estábamos pujando y, haciendo esos pujos, estábamos “colocando a Vicente”. No saben lo aliviador que era pujar en la contracción, me dolía mucho menos. Siguió pasando el tiempo y por fin, llegó el momento del “último recurso”, como nos dijo Lara, que era la ducha 🚿(yo ya estaba feliz porque sabía que, si me habían ofrecido ir a la ducha, era porque faltaba poco) tipo 19:15 me metí a la ducha. Y así transité las últimas contracciones. Fue MUYYYY aliviador y el último trecho del periodo de dilatación ahi adentro fue la gloria. Yo sola y mi bebé sintiéndonos, haciendo fuerza juntos para encontrarnos. A las 20 hs Lara me sugirió salir para hacer otro tacto y saben que!? Ya estaba con 8 cm !!! Ahí me dijo que, si yo quería ya podíamos ir a sala de partos para hacer una pequeña analgesia (no me podían poner mucha analgesia por mi cesárea anterior), obvio que dije que si. No lo podía creer, todo estaba sucediendo tan rápido y tan bien. Finalmente entre a sala de partos. Me recibió Ana la anestesista con mucho amor y me pusieron la peri. Que alivio. A los minutos llegó Fernando vestido con el ambo y la cofia. Lloré de emoción, seguía sin poder creer que estuviéramos los dos ahí, juntos, en sala de partos, listos para recibir a Vicente.

Tocaba la parte final, aliviada de dolor por suerte, pero no de pilas porque sabía me quedaba lo más importante.

Llegó Jorge y empezamos a pujar… y MAMITAAAA yo NO SABÍA que pujar era TAN intenso. Pensé literal que la parte del pujo era importante pero no TAN agotadora. Yo pujaba con TODAS mis fuerzas al son de los alientos de Jorge que decía muy amorosamente en cada pujo “vamos, vamos, ya casi le veo los pelos, ya llega tu bebé”. Lara también me alentaba con mucho amor “Vamos vicky más fuerte, lo estás haciendo muy bien, más fuerte, ya llega”. Los alientos de Fernando no me los voy a olvidar jamás, eran tipo los de fútbol “Dale gorda, más , más, más, sos una leona, más, daleeeeeee, más”. Todos esos alientos escuché pujo tras pujo mientras pujaba con todo mi ser y aguantaba la respiración. Habré pujado unas 10 veces y ahí le pregunté a Lara que era lo que pasaba que no salía, me contestó que era normal, que por algo se llamaba “trabajo” de parto. Era un trabajo, no era soplar y hacer botella. Seguimos pujando, contracción tras contracción, pasó 1 hora y media. A veces dejaba de pujar y dejábamos que la contracción sola haga su trabajo. Yo ya sentía su cabeza ahí abajo, bien abajo (una sensación muy loca). Cambiábamos de pose y yo sentía que se estaba prolongando más de lo normal hasta que, en un momento, pasó algo que iba a cambiar el rumbo de este nacimiento. Empecé a tener un sangrado importante, ví apositos y guantes repletos de sangre. Cuchicheos entre el Obstetra y la partera, caras serias y dije… chan… algo pasó. Vino Lara y me pregunto si yo normalmente, cuando menstruaba sangraba mucho y le respondí que no. Me hicieron pujar un poco más y fue ahí cuando llegó el momento decisivo. Jorge se acercó y me dijo : tenemos que hablar. Imagínense mi cara … dije chau, acá me mandan directo a quirófano. Me explicó y me dijo que había un sangrado importante que no sabían de donde provenía y que además estábamos ya hace más de 2 horas en sala de partos pujando, Vicente no podía bajar y encajarse en la pelvis. Cada vez que yo pujaba él trataba de encajarse, pero cuando soltaba el aire y debaja de pujar él volvía un escalón para arriba. No podíamos hacer nada extra por mi cesárea anterior y, todos teníamos claro que lo primordial era la Salud. Jorge me explico que hasta ese momento no había riesgos para ninguno de los dos, pero, que si se prolongaba el tiempo de espera y pujos había mucho riesgo para Vicente y para mí. La cesárea era nuestra vía de salida para encontrarnos. Wow.

Una mezcla de emociones. Al principio traté de pedirle que por favor me espere, que yo podía seguir pujando, pero él se puso MUY firme y me dijo que NO, que había riesgo y lo que correspondía era operar. Me puse en mi eje y accedí con mi mejor cara a el plan b.

Lara me alentó me dijo que lo habíamos dejado todo pero que ya no era seguro seguir así. Cambie el chip y me centré ahora si, en recibir de la mejor manera a mi bebé. Fuimos a quirófano, me pusieron nuevamente anestesia, ahora si la posta y bien fuerte porque me iban a operar. Lara fue una grosa y en ese momento me susurró al oído y me dijo “te voy a poner música, vos concéntrate en recibir a Vicente y no escuches nada ni a nadie más, ya llega Vic, está muy cerca”. Juro me ese aliento final fue lo TODO. Tan real. Ya no importaba por donde saliera, estaba sucediendo, y en minutos nos íbamos a conocer.

Todo listo, telita puesta, y entró Fernando nuevamente. Nos abrazamos entre lágrimas y nos dimos la mano más fuerte que nunca. Estaba naciendo nuestro segundo bebé.

Minutos después bajaron la tela como si fuese una obra de teatro y vi como mi bebé, mi cachorrito salí de mi panza. Y ahí empecé a hablarle muy fuerte (porque no lo pude sacar yo obviamente) “Acá está mamá mi amor, te amo, aguanta y ya venís conmigo. Acá está mamá” y no se cuantas otras cosas le dije acompañada de mil lagrimas. Yo sabía que lo único que quería que escuché en ese momento TAN transcendental en su vida era mi voz y no la del médico, ni la de la instrumentadora, ni la de nadie. Sólo la mia, la de su mamá, esa voz que había escuchado durante los 9 meses. A los pocos segundos ya estaba arriba mío, en mi pecho. Mágico. No sé ni como describirles ese momento porque, junto con el de Ramon, ese primer encuentro es tan perfecto y tan emociónate. Las mejores dos momentos de mi vida. Tan increíblemente mágicos y emocionantes que tendría mil hijos solo para pasar por ese instante una y mil veces.

Nos miramos y abrazamos durante un rato, bastante largo por suerte, y le tocó irse a los controles con su papá. Mientras a mi me terminaban de coser y demás. Volvió por suerte rápido, no tardo más de 10 minutos que ya lo tenía sobre mi pecho nuevamente. Salimos del quirofano juntos y nunca mas nos separamos.

Si bien esta historia no termina como la imaginé ni soñé les juro que no pudo haber sido TAN PERFECTO, tan especial. Dejé todo en la cancha y, con Vicente dimos todo para que nazca por parto, pero finalmente no pudo ser y saben que? Lo acepto también, quizás fue también su decisión y obvio que quería parirlo, pero no a cuestas de ningún riesgo por mas mínimos que sea. Así que esta vez nadie me robó el parto, ni nadie me hizo una cesárea al pedo. Fue lo necesario para poder encontrarme con él y les juro que así y todo creo que fue PERFECTO. No creo que nada haya podido ser mejor de lo que fue.

Ahora que paso? Porque no se encajaba en él canal de parto?

Cuando finalmente nació nos dimos cuenta que Vicente tenía un “huevo” o “hinchadito” en una parte de la cabeza. Más precisamente como arriba de la oreja izquierda. Eso nos hizo entender que Vicente venía con una presentacion no convencional que se llama occípito-no sé qué o algo así. Que significa? Que en vez de tratar de entrar al canal de parto con la parte de la cabeza que corresponde que es como la del medio-atrás estaba tratando de meterse con otra parte y así, era imposible que entrara. Jorge me explico que sí, algunos bebés pueden nacer por parto con esa presentación, pero que por lo general son bebés mucho más pequeños y no del tamaño De Vicente que peso 4,230 kg.

Así que esta fue la historia del nacimiento de Vicente, quien quiso nacer por la panza nomas, como nació su hermanito y así fue como también lo aceptamos y respetamos.

El nacimiento De Vicente me enseño tantas pero tantas cosas, que les juro que si pudiera volver el tiempo atrás y elegir, no cambiaría nada de lo sucedido. Fue especial, único, loco, con final inesperado pero lo más importante es que sucedió con mucho mucho amor.

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Vicente nació el 25/03/2019 a las 22:54 con 4,230 kg y 54 cm rodeado de muuuucho amor y respeto.

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Les estaré eternamente agradecida al súper equipo que me acompaño que fue impecable: Jorge Ortega (Obstetra), Lara Sorbilli (partera) y Julia Gentile (doula).

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GRACIAS TOTALES.

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Relatos de partos con trombofilia

RELATO NÚMERO 1: Relato Sonia (PVDC con trombofilia)

En mi primer embarazo tuve me realizaron una Cesárea porquesupuestamente *no dilate*

Todavía recuerdo lacharla de los “doctores”… hablando de su fin de semana… de susalida y de la pizza que habían comido… como se burlaron por mi grasaabdominal…  como no me dejaron besar ami hijo, ni siquiera me ayudaron para pasarme de camilla en camilla porque parala dulce de la enfermera NO ESTABA ENFERMA, SOLO HABIA TENIDO UN BEBÉ (obviandoque la peridural no me dejaba mover las piernas)  

Por esto y porque sabía quepodía, luche por mi pvdc… para poder levantarme y agarrar a mi bebécuando lo desee y no llorar del dolor al escucharlo y no poder hacer nada…  

Cuando decidimos buscar a Luana meinteriorice en todo lo que era parto respetado… la importancia de parirvaginalmente y más aún después de cesárea y los beneficios que todo ello generapara la mamá y el bebé. 

Lo que más quería, era sanar esa sensación de que me habían arrancado a mi primer bebé al nacer.

Después de parir a misegundo bebé de 8sdg en el baño de casa pase por un duelo difícil. Pero sabíaque podía parir y que mi cuerpo no tenía fallas para poder hacerlo.

Cuando llegó la noticiade que Luana estaba en mi útero…pedí, exigí que me realicen losestudios de Trombofilia *NO QUERIA PERDER OTRO BEBÉ* es lo que siempre esperan,sin pensar en lo que a nosotras nos pasa física y emocionalmente. El obstetrano quería solicitarlos, lloré y casi subida a su escritorio le dije: *mi bebése muere y el culpable vas a ser vos y te vas a arrepentir* (claro yo tengoobra social, pero en un hospital público es más difícil). Fue así que al otro díame hice los laboratorios, tardó 21 días el resultado. Cuando el obstetra lo viose desfiguro y me envió al hematólogo “urgente”.El hematólogo me dijo, esto está muy mal: “te mandó a hacer solo 5 de los 17estudios que son”…  suerte que lo de la mutación te salió acá sinoestabas en la misma que tu embarazo anterior. Mi cara de asombro, no entendíanada. Pero que tengo le dije? No te explicaron?

Tenés trombofilia. Ya tevas a hacer todos los estudios, te pongo urgente en la orden.

 Lleve a la semana los resultados (trombofiliaadquirida y hereditaria) 

Me fui del consultoriocon la orden del Clexane 40. (Esa historia la cuento otro día…la de conseguir l medicación…) 

Mi lucha por el partovaginal y respetado jamás quedo de lado. Fue cuando conocí a Carla Yanina Scavuzzo quien me invitó algrupo Parimos con Trombofilia…ya venía recaudando información sobre las diferentes trombofilias en elgrupo T&E pero si buscaba un parto no era el mejor grupo para lograrlo.

Así comienza mi parto… 

Mi oportunidad de renacerjunto a Luana…  

El lunes comencé concontracciones esporádicas durante el día…  

llegó la hora deinyectarme la heparina y decidí no hacerlo… pese a enojos de mi esposo (estabaasustado él, no quería que le pase nada a la bebé ) pero seguí mi instinto. 

A las 22 hs aproximadamentecomenzaron a ser más intensas y hermosas mis ansiadas contracciones… pasamostoda la noche con mi esposo haciendo un inolvidable trabajo juntos (cuandopudimos entendernos y sincronizar)  

El martes a las 9 de lamañana tenía turno con mi obstetra, por lo que fuimos a Fundación Hospitalaria,aunque sabía que no era lo recomendado, me deje tacar, estaba con 3 de dilatación ”estas en caminome dijo, volve a tu casa y controla las contracciones” 

volvimos a casa y a las18 hs. salimos nuevamente a fundación, me atiendede nuevo mi doc (antes mi marido llamó a la partera y ledijo intensidad y ritmo de las contracciones).  

Myriam Orrego me hacetacto (mi esposo necesitaba saber si había avanzado la dilatación y la verdadyo también)… 

Myriam me mira y me diceVAMOS SONIA, ESTAS CON NUEVE VAS A PARIR (lo escribo y lloro de nuevo)… 

Mi esposo me abrazó y medijo: “yo confiaba en vos, sabía que podías”

Agradecí a Diosllorando… voy a tener mi parto gritaba (de verdad logritaba)… Jorgelina (la partera) me dice: Sonia queres que te rompabolsa… lo decidís vos… nadie te obliga… 

estaba alta la bolsa medijo… faltaba que baje para que todo pase… acepté (estaba muy cansada y loquería tener fuerza para los pujos)… 

Me rompió la bolsa…puje cuatro veces… (la obstetra y partera me decían, bien Sonia… bien…vas a poder… ya llega… vas a parir… un pujo más, veo la cabeza,dale dale… uno más y vamos a la sala de parto) fuimosa la sala de parto… Lu (mi esposo) al lado mío vamos amor… vospodes, ya estamos tan cerca. (Él llorando por mí y su pronto encuentro con suhijita)… 

En la sala de parto ya nodaba más…. NO PUEDO le grite a Lu, perdón. Él me dice dale amor… es lo quesoñaste y lo estás haciendo… 

La obstetra me dice Soniael anestesista me está esperando le digo, te inyecta y te corto (agradezco suspalabras, sé que lo dijo para que reaccione y retome mi camino)… No hicistetodo tu trabajo para eso… vos podes parir… puja!!!… puje y me dice tocaesta la cabeza… acaricié por primera vez a mi hija… dale puja que sale… 

Dos pujos másy Luana estaba en mi pecho… el expulsivo no lo sentí, me refiero aldolor… fue más el amor del encuentro que cualquier dolor… sin episio, sin peri, sin oxi,sin ninguna intervención más que la rotura de bolsa… fui libre y feliz…Sin duda renaci con mi hija y sane mujeres…sane…  

Gracias a MI TRIBU y aCarla que estaban ahí… alentando y sacando miedos del camino… 

Mi parto fue nuestroparto… se los comparto… PODEMOS PARIR


RELATO 2: Relato Poupee (parto con trombofilia)

Te miro y medescubro.  

Te huelo, tan cachorra,tan deseada, tan mia, y tan de la vida.  

Me vi tantos díasbatallando contra los miedos, de saberme tan fuerte y tan frágil a lavez.  

Yo puedo, sé que puedo. Puedogestar vida, puedo acunarte en mi pecho, puedo parirte con trombofilia.  

Almendra nació el 11 deEnero a las 23:18 hs el día que cumpliamos 40 semanas 5días.  

Con 12 hs de trabajo departo, donde se me permitió libre movimiento,ingerir líquido y comida. Sin vía, con monitoreos y pocos tactos consensuados.Había suspendido la heparina ese mismo día que me interne en FundaciónHospitalaria.  

Muchas emocionesencontradas transitamos ese día. Por momentos me sentía empoderadisima y entregada a lo quese venía, hasta que el ritmo del trabajo de parto se volvió muy intenso y creíano llegar con suficiente fuerza y energía para el expulsivo. Hubieroncontracciones que danzaba al ritmo de Tonolec y otras en la queverdaderamente sentía como se partía mi cuerpo, mente y mi ser. Un dolor que meatravesaba en cuerpo y alma. Era mi segundo parto, pero el nacimiento deTeodoro fue tan tan intervenido, esto era algo nuevo,diferente, hermoso y salvaje a la vez.   

Me movía, me agachaba, yacompañaba cada contracción colgandome del pie de lacama.  

Almendra no se terminabade encajar. La partera me animaba a probar distintas posturas para atravesarlas olas que venían y se iban. Cuando llego Myriam, la mire en esos instantesque la contracción te da respiro, y le dije no puedo más! Dale, ya falta poco,vamos! Probemos de rodillas y cuando venga una contracción puja así la ayudamosa bajar.  

Justo en ese instante enel que me sentía morir, exactamente para ese entonces, es que sentí el aro defuego, y en último quejido gutural, mezcla de dolor y el placer, escuche decira mi compañero, “dale amor es hermosa, ahí está” En un gritode dolor y placer, me parí una vez más como madre y Almendra consus ojos enormes, despiertos y penetrantes salió al mundo ….respire, puje, ycasi sin poder creer lo que vivía, envuelta en una atmósfera que roza con lainconciencia, sentí su cuerpo salir de mi. Había paridosin peridural, sin episiotomia,  pude abrazarla yllevarla a mi pecho. Sentir su cuerpo calentito, su olor a vernix y sangre, un olorespecial, único e irrepetible. Su llanto, la tibieza de su cuerpito que aúnconservaba nuestro calor humano, y sus ojitos tan abiertos, su calma en mipecho, su cordón con ganas de latir un poco más. Una abuela que no salía de su asombro alpresentar tal acontecimiento, un padre feliz y en shock, una nueva madreque nació más empoderada que nunca. El nacimiento de un hijo siempre esrevelador, pero el nacimiento de esta nueva madre es trascendental

De golpe sentí calma y paz yalumbre mi placenta, la descubrí, y me la lleve junto con mi cachorra a casa,porque juntas vinimos y juntas nos fuimos, deseaba profundamente poder honrarlafinalizada la gestación.  

Se prendió a mi pecho, y no nos separamos nuncamás.  

Almendra ya tiene laimpronta de una lucha que muchos saben, pero pocos comprenden.  

Almendra tiene lasabiduría del tiempo, de saber esperar, de saber aceptar que a veces las cosasno ocurren cuando uno quiere, sino cuando tienen que ser.  

Almendra es hija del dolor,pero no del sufrimiento. Hija de un sistema que condena a las Mujeres conTrombofilia a la cesárea como único modo de Nacer.  

Almendra, es mi grito desi se puede, siempre se puede.  

Y te parí en un grito delibertad, le ganamos a la trombofilia. 

Poupée Fernández  

Mamá de Teodoro yAlmendra 

Relato Daniela (parto con trombofilia)

Este es el relato del nacimientode mi segunda hija. Llegué a mi 2da gestación con la GRAN diferencia de contarcon el diagnóstico de mi trombofilia y mucho más informada que en la primera.Me nutrieron experiencias de muchísimas mujeres que generosamente compartieronsus conocimientos a través de la red.

A mi hematólogo, el Dr.Altman lovi por primera vez un año antes de quedar embarazada. En ese momento le consultépor su criterio para parir con trombofilia y me dijo que estaba perfectamentede acuerdo con acompañarme en un parto vaginal. Acordamos retirar la aspirinaen semana 36 y la heparina cuando hubiera indicios de trabajo de parto. Nosuele decirse porque está totalmente naturalizado el uso de la anestesia, peroel único impedimento para parir vaginalmente con trombofilia es que no esposible utilizar epidural a menos que hayan pasado 12hs desde la últimaaplicación de heparina. Quien ha tenido la experiencia de parir con y sinepidural sabe que no utilizar anestesia es, en realidad, una bendición. En micaso, después de una experiencia totalmente traumática con la epi en mi primerparto, más las limitaciones propias de la trombofilia, tuve clarísimo desde elcomienzo que haría lo necesario para parir sin anestesia.

En la semana 26 porrecomendaciones del grupo Para saber con quién parimos llegué a CeciliaBotazzi. Para mi sorpresa, los ojos no se le desorbitaron cuando le dije queiba a parir vaginalmente y me dijo que me “esperaba” hasta la 41.3 igualque cualquier otro embarazo, por protocolo del hospital. Quizá parezca unapavada, pero el hecho de que ella siempre pusiera mi embarazo en pie deigualdad con cualquier otro, que me incitara a salir de vacaciones aún consuper panzota, etc, a mí me hizo muchísimo bien. Todos los demás me hacíansentir una bomba de tiempo, un peligro andante, un “caso clínico”.

Lamentablemente el día del partoella no estuvo presente porque se encontraba de viaje, pero su acompañamientofue realmente impecable y se ocupó de dejar por escrito mis pedidos en mihistoria clínica.

Mi equipo de acompañamiento secompletó transitando la semana 35, cuando me puse en contacto con Noelia Schulz.Llevaba años leyéndola en distintos grupos de maternidad, porteo, crianza ysiempre admiré su templanza y su formación tan diversa. De repente fue obvioque era ella la persona que nos hacía falta. Es algo difícil para mí explicarla relevancia de la doula en el camino al parto. Quizás sea porque su presenciaes más significativa por lo que NO HACE que por lo que hace. Una miradaamorosa, un apoyo incondicional implícito, un sostén que te fortalece con elsolo hecho de saber que está ahí por si flaqueás.

Transitar un embarazo contrombofilia implica una gran cantidad de estudios, análisis, ecodoppler,inyecciones y medicación. En mi caso, además del ácido fólico tomaba unaaspirineta diaria y me inyectaba heparina de 40 por la mañana y por la noche.Conservar la alegría, combatir el miedo que se instala a cada paso, conectarcon lo sagrado que es gestar fueron algunos de mis desafíos. Disfrutar de esosinstantes que no vuelven. Cuidarme y cuidarnos en la medida justa, sin entraren paranoias ni agobiarme. Planificar el nacimiento que deseaba aún sabiendoque todos los planes pueden fallar. Vivir el día a día.

Era junio. Semana 38+6. Lunes demadrugada de un día de paro general. Desde el viernes previo yo andaba con untremendo síndrome de acomodar el nido. Estaba en reposo, pero había puesto alavar la tremenda pila de ropa que se había juntado después de eternos días delluvia y humedad. Ese lunes mi plan era llevar a mi hija al jardín y acercarmea entregar el plan de parto en el hospital.

Alrededor de las 3 o 4 am medespertaron las contracciones. La gata tenía una actitud extrañísima y no sealejaba de mi axila, acurrucada, aunque yo la corría una y otra vez porque yano encontraba posición para descansar. Eso me hizo sospechar que algo estaba pasando. 

A las 5am mi esposo salía para eltrabajo, fuera de CABA. Era día de paro general y yo sabía que había protestasen los ingresos a capital. Le dije que fuera pero que se mantuviera atento alteléfono.

A las 7am seguía con contraccionescada 8 minutos. Decidí no inyectarme la heparina, que era la indicación para elcomienzo del TP. Pero aún dudaba.

Le dije a mi esposo que estaba conmuchas contracciones y que no estaba en condiciones de llevar a nuestra hija aljardín, pero que tampoco me sentía en condiciones de estar sola con ella. Quepor favor volviera.

Le avisé a mi doula que andaba concontracciones, que no sabía cómo venía la mano, que nos íbamos hablando. Miesposo llevó a nuestra hija mayor al jardín y volvió a casa. Mis contraccionesse fueron espaciando pero nunca se interrumpieron. Sentada sobre la pelotadoblé ropa y ropita, preparé una muda para mí por las dudas, organicé mudas deropa para mi hija mayor.

A las 13.30 puse un poco de músicay me metí en la bañera con unas gotas de aceite esencial de manzanilla. Hacíamucho frío y el agua se enfriaba rápido. Mimé la panza y transité algunascontracciones. No tenía ni ahí la certeza de que iba a parir ese día. De hechoempecé a dudar si aplicarme la heparina porque, al parecer, las contraccionesiban desapareciendo (tenía una cada 25 minutos) Esto lo enfatizo porque enninguno de mis dos partos tuve un tp progresivo “de libro”, estotambién puede suceder y evidentemente es normal.

A diferencia de mi primer TP, quelo transité sin dolor hasta muy muy avanzado, en esta ocasión desde lasprimeras contracciones sentía mucha tensión en el pubis.

Traté de descansar unas horas peroera imposible dormir. A las 16hs mi esposo sale a buscar a mi hija y me diceque la quiere llevar a merendar a la salida del jardín. Me di cuenta queclaramente no consideraba la posibilidad de que yo pariera ese día, pero mepareció bien estar un rato sola y que mi gorda tuviera un momento deexclusividad con su papá (sobre todo si iba a nacer su hermana en breve)

Alrededor de esa hora ya no pudehacer nada más que no fuera transitar las contracciones. Me sentaba en lapelota, que fue mi gran aliada, me ponía de cuclillas en la cama, de lado, comofuera posible.

Ellos volvieron cerca de las17.30hs y las contracciones empezaron a hacerse más frecuentes. de 15 pasaron a8 minutos.

A las 18.30 hs le escribí a Noeque las contracciones no paraban, pidiéndole si podía venir. Entré a la ducha.Llegó enseguida y supongo que, no por casualidad, las contracciones seempezaron a precipitar y ponerse más intensas. Estábamos en mi habitación conlas luces tenues.

Las dos horas siguientes las pasécon mi doula en la habitación y los recuerdos ahí ya se hacen borrosos. En cadacontracción sus masajes en la zona del sacro me aliviaban muchísimo. No podíacreer esa analgesia, era muy reconfortante. Mi esposo iba y venía y preparabala cena para mi hija.

No sé bien a qué hora fue pero ledije que fueran a buscar a mi hermana, que se iba a quedar con mi hija ese día.Ella vive a unas 20 cuadras pero al ser paro general de transporte, no sabíamossi podía llegar. Así que salió mi esposo con nuestra hija a buscarla y yo mequedé con Noe. Se estaba volviendo bastante agotador el proceso.

En realidad no pensé que faltaratan poco, le pedí que viniera mi hermana porque quería que mi compa pudieraestar conmigo y conectar con el proceso dejando a la niña a su cuidado. Cuandovolvieron los 3 las contracciones ya no me daban tregua. Si a las 19hs podíaconversar entre contracción y contracción, a las 20.30 ya me era imposible.

Me recuerdo sentada sobre lapelota, con la cabeza y hombros apoyados en la cama, pensando (o diciendo, ya nolo sé) “si no va a nacer ahora que al menos me de descanso. “no doy más”.Ya no alcanzaba el tiempo entre contracciones para descansar y recuperarfuerzas. Recuerdo que sentía frío y calor al mismo tiempo. Empecé a sentirmuchísimo agotamiento. Me quejé e inmediatamente algo en mi me dijo”tranquila, estas exactamente donde querías estar.”

Empecé a sentir que todo se meaflojaba. Ganas de hacer pis, caca y vomitar al mismo tiempo. Ya era obvio quemi cuerpo estaba total e inexorablemente entregado al nacimiento. El dolorcambió y se intensificó de golpe. La pelota ya no ayudaba, necesitaba colgarmeporque la presión que sentía era impresionante. Sudaba y tenía frío. Habíapasado el día haciendo la “o” primero con sonido, más tardesilenciosa (algo rarísimo porque en mis clases de eutonía yo sentía que la Osilenciosa no me ayudaba pero en ese momento fue un recurso muy bueno). Pero yano podía.

Noe me ofreció llenar la bañerapero le dije que no, que si me metía en la bañera no iba a poder salir, quequería salir para el hospital aunque llegase y me dijeran que estaba en 3 dedilatación (no tenía idea de lo cerca que estaba de parir)

Eran las 21.20hs Empecé avestirme, contracción. Bajamos la escalera, contracción. Me despedí de mi hijamayor y oootra contracción. Cruzamos al auto y antes de entrar, otracontracción. Esto se estaba poniendo serio!! Mi marido manejaba con unatranquilidad envidiable y Noe se sentó conmigo en el asiento trasero. A lastres cuadras siento plufff y líquido bajando. Intuitivamente llevé mi mano parasentir qué pasaba. Había roto bolsa!! y empecé a sentir con toda claridad elabombamiento, la sensación de la cabeza bajando. Noe me sostenía por la espalday yo apoyaba mis piernas en la ventanilla.

Las “o” ya no servían denada. En cada contracción pegaba un alarido tremendo y empujaba las piernascontra la puerta.

En medio del camino empecé asentir necesidad de pujar. Sentía que pujar me iba a aliviar porque ya sentíala cabeza prácticamente afuera. Dije “tengo que pujar, tengo que pujar”.Mi hermosa doula me dijo “no hay problema, hace lo que necesites”.Recordaba todos los relatos sobre cómo se complica lo burocrático de laatención médica cuando el bb nace afuera del hospital….y pensé de algún modoen el frío que hacía en la calle….y decidí evitar pujar. Sabía que si asídebía ser, mi hija iba a nacer igual, aunque yo no pujase.

Llegamos al hospital. Le pedí a mimarido que abriera la puerta de la salita de la guardia (yo sabía que había unacamilla y quería recostarme ahí y poder pujar) .Me dijo “espera que yavienen” nooonooo abrí yaaa y me subo a la camillaaaa. jajajja. En esoentró corriendo la obstetra de guardia y me hizo un tacto (como si hicierafalta!) y dijo “directo a sala de partos” Fue música para mis oídos.Ya estábamos ahí.

Entramos a la sala de partos y mesubí al sillón. No hubo tiempo de nada. No sé cuándo llegaron a ver mi historiao llamar a Botazzi porque me preguntaron si me había inyectado la heparina. Nollegué a sacarme más que el pantalón porque ya nacía.

Vino la contracción. Un pujo, miesposo me dice que ya ve la cabeza. El obstetra me dice “ya estas, yaestás, un pujo y nace”. De alguna forma era obvio, pero fue muyemocionante escucharlo. En la siguiente contracción recordé las enseñanzas demi profe de eutonía, que me dijo que es totalmente posible respirar y tomar aaire en el medio del pujo. E incluso hablar y seguir pujando. Y así fue.Prolongué el coxis, respiré, grité, volví a respirar mientras pujaba y ahhhhalivio!!!! En segundos mi bebota calentita y húmeda estaba sobre mí. Laapoyaron en mi pecho, lloró un poco y cuando iba a darle teta se había quedadodormida y hasta roncaba!! jajja increíble!! Parecía que yo no era la única quehabía quedado exhausta después de 18hs de tp. La acariciamos y le hablamosmientras esperábamos a que el cordón dejase de latir. “Hola mi amor!! Teamamos!! Ya estas acá!”

Esperaron a que terminase de latirel cordón y pedimos que el papá lo cortase. Yo tenía una felicidad que no mecabía en el cuerpo. Tanto deseaba darle ese nacimiento a mi hija y tantas veceslo había visto peligrar…

La recuperación posparto fueincreíblemente rápida. A mi me preocupaba mucho cómo iba a hacer teniendo doshijas porque después de mi primer parto, por la vía, el manoseo, la epidural yla episiotomía tuve dolores por semanas, me sentía totalmente rota. Esta vez alratito de parir estaba perfecta, yo no podía creerlo. Podía sentarme, pararme,ir al baño normalmente. Algo de ardor en la zona de la vulva y nada más. Cadaintervención que evitamos redundó en más salud y bienestar para ambas. No mearrepiento ni por un segundo de haberme obstinado en que así fuera, en parirsin intervenciones.

Voy a estar eternamente agradecidaa cada una de las mujeres que a través de sus relatos, de sus alegrías ytristezas, sus saberes y experiencias me dieron la fuerza necesaria para buscarel nacimiento que mi hija merecía.

Destaco por último que mihematólogo el Dr Altman y mi obstetra Cecilia Botazzi me acompañaron ysostuvieron, cuidándonos en nuestra salud pero también escuchando nuestrosdeseos y pedidos. El parto es nuestro!! Nadie puede atravesarlo por nosotras.El nacimiento es un solo día, pero la calidad de la experiencia impregnaránuestros días por siempre.

Podemos parir, sabemos parir, latrombofilia no impide tener un parto vaginal y espontáneo.

Trombofilia y el Parto

“Según indicaciones de la F.A.S.G.O.(Oct 2015) en el caso de Trombofilia reproductiva se recomienda que la vía de parto sea vaginal.”
NO se recomienda la cesárea programada (a menos que otra causa obstétrica y/o médica lo justifique); se recomienda esperar el inicio espontáneo del trabajo de parto y llegada las 39 semanas de embarazo, plantear la posibilidad de una inducción al parto.

El principal interrogante aparece cuando se empieza a plantear el tema del parto:
– ¿es necesario programarlo?
– ¿Qué ocurre si la mujer se pone de parto y se acaba de administrar la heparina?
– ¿Se puede poner anestesia epidural?

Al hablar de heparina, muchas veces se piensa en el riesgo de hemorragia debida al parto, por lo que se debe aclarar que la heparina en dosis profiláctica usada en el 90% de los casos, no supone un riesgo de sangrado relevante, (menor al 1 %).
El riesgo bajo este tratamiento es que se produzca un hematoma epidural secundario a la punción. Es por esto que los anestesistas no recomiendan el uso de epidural en estas condiciones, considerando sí su aplicación cuando hayan pasado más de 12 horas de la última dosis.
Los anestesistas dan la opción en estos casos de poner anestesia raquídea, que se aplica con una aguja mucho más fina y por tanto tiene menos riesgos de producir ese hematoma epidural. El efecto de este tipo de anestesia dura más o menos una hora (dependiendo de la dosis que se aplique).

Si la mujer tiene intenciones de intentar un parto la heparina deberá interrumpirse, idealmente, 24 hs. antes del comienzo del parto o cesárea y se retoma a las 6 o 12 hs. post cesárea o postparto (si las condiciones obstétricas lo permiten) durante una semana más. Esto es importante dado que durante el puerperio hay un riesgo aumentado para la madre de padecer una trombosis venosa profunda (trombosis en miembros inferiores) o un tromboembolismo pulmonar (TEP) sobretodo en la primera semana.
De todas maneras hay que remarcar que existen diferentes criterios médicos a la hora del parto ya que existen hematólogos que recomiendan suspender la aplicación de la heparina hasta una semana antes de la FPP y esperar mientras que otros profesionales recomiendan la aplicación de la misma hasta iniciado el TP. Ambos criterios son respetables y la elección de uno y otro dependerá del profesional que nos esté acompañando como así también de cada caso en particular y porque no de la elección de la propia mujer, existen relatos de mujeres que han pasado por las diferente situaciones con éxito en ambos casos.

En cuanto a la aspirina, salvo casos puntuales, se interrumpe a las 36 semanas para disminuir el riesgo de sangrado durante el parto o cesárea.
En caso de estar a tratamiento con dosis terapéuticas, si o si es necesario bajar a dosis profiláctica al menos 24 horas antes del parto y en este caso, habría que valorar seriamente la opción de inducir el parto para poder ajustar el tratamiento. La modificación de las dosis de heparina debe hacerse bajo supervisión médica.

En algunos hospitales ofrecen la opción de programar una inducción cuando se está con tratamiento con dosis profilácticas, para poder retirar la heparina 12 horas antes de la misma y así poder poner la epidural si se necesitara. Pero la realidad es que esta es una forma de iniciar la cascada de intervenciones que luego terminan en provocar una cesárea. Es de amplio conocimiento que siempre que no se intervenga el tp y el parto ya sea con inducciones y/o posterior oxitocina sintética, solo en contadas ocasiones la mujer necesitara una anestesia peridural para atravesar el dolor del parto.

La opción más segura para el parto, en caso de estar a tratamiento con heparina, es (como en todos los casos) respetar al máximo la fisiología del parto, evitando intervenciones innecesarias.

De todas maneras hay que remarcar que un tratamiento con heparina no tiene porqué implicar un parto sin anestesia, a no ser que la mujer lo decida así. La opinión de la paciente siempre es importante. Eso sí, en caso de cesárea, si no se pudiese pinchar la espalda sería necesario recurrir a la anestesia general.

Es real que algunas trombofilias tienen mayor riesgo de complicaciones (tanto maternas como fetales) en la recta final del embarazo, y en algunos casos particulares puede ser recomendable finalizar la gestación antes de las 40 semanas (esto se determinara a través de un seguimiento con varios estudios en conjunto, entre ellos los ecodopler de las diferentes arterias). Es cierto que un parto inducido tiene mayores probabilidades de acabar en cesárea que uno que empieza de forma espontánea, pero en algunos casos merecerá la pena correr ese riesgo para que cuidar la salud de bebe y de la mujer gestante.

Por otro lado, algunas son pacientes que han tenido complicaciones en embarazos previos, con lo cual la ansiedad y el miedo al acercarse a la fpp hace que muchas veces se decida una inducción (en estos casos estará en el criterio del médico en saber desasnar las inquietudes de la paciente llevándole tranquilidad y fortaleza para seguir con el embarazo)

También es de importante decir que sin dudas hay casos en los cuales para preservar la salud de la diada será menester la realización de una cesárea. Pero hay que ser cautelosos en estos casos ya que este tipo de intervenciones suele hacerse a la voluntad del profesional o por miedos infundados de la mujer gestante, sin que la misma sea de una necesidad imperiosa. Tampoco suele dársele a la embarazada una detallada explicación de los riesgos que esta operación conlleva tanto para ella como para su hijo.

Como conclusión:

Cada paciente es única y hay que individualizar cada caso, teniendo en cuenta el trastorno, la salud en ese instante del binomio, la dosis de heparina utilizada y por supuesto la opinión de la mujer.
Por todo lo expresado anteriormente es importante remarcar que lo más importante es estar informado y poder en función de ello tomar la mejor opción para nuestra salud y la de nuestro bebe.

Invitamos a leer las siguientes páginas web

• Grupo Cooperativo Argentino de Hemostasia y Trombosis (CAHT) www.grupocaht.com.
• Sociedad Argentina de Hematología (SAH) www.sah.org.
• Guías de la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO),
• Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) //www.samer.org.ar
• Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA)// www.sogiba.org.ar

• Scielo – biblioteca electrónica de ciencia y tecnología
www.scielo.org.co/pdf/rcog/v54n1/v54n1a08.pdf
www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1852
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034

• Centro de Hematologia – Hospital Universitario Austral www.hospitalaustral.edu.ar/especialidades/hematologia/

• Hematologia y trombosis – fleni

Hematología y Trombosis*


• Libro Hematologia. la sangren y sus enfermedades, 4e. cap 35
• Revista Clinica Española RV-016 – PREECLAMPSIA Y TROMBOFILIA http://www.revclinesp.es

Para mas información y poder conectarse con otras mujeres les recomendamos el grupo en Facebook que se llama “Parimos Con Trombofilia” cuyas administradoras son @sonia_mariel_martinez , @rociosotero, @poupeefernandez y @topoland.

Trombofilia y embarazo

Aquello que es necesario saber y conocer

¿Qué es la Trombofilia?

La trombofilia es una enfermedad que se caracteriza por formar trombos (coágulos) dentro del árbol circulatorio (los canales por donde circula la sangre) por lo que se genera una obstrucción al fijo sanguíneo.

Cuando ésto ocurre a nivel de la placenta y se obstruyen la totalidad de los vasos, se produce un infarto placentario masivo y el embrión muere por falta de irrigación. Cuando la obstrucción es parcial, puede provocar una disminución en la ganancia de peso del bebe (restricción de crecimiento intrauterino) u otras complicaciones del embarazo tales como desprendimiento de placenta o un cuadro de hipertensión severa llamado preeclampsia . Estas mujeres tienen además un riesgo aumentado de padecer alguna trombosis en miembros inferiores (TVP) o en pulmón (TEP) ó a nivel cerebral (ACV )

La trombofilia puede ser adquirida (trastorno autoinmune) como el síndrome antifosfolipidico o hereditaria (con posibilidad de trasmitirse entre generaciones).

¿Qué es el Sindrome Antifosfolipídico? (Trombofilia Adqurida)

Este sindrome fue el primero en ser descripto ( Consenso de Sapporo 1998) y se caracteriza por presentar fenómenos trombóticos ó complicaciones obstétricas asociado a la presencia de anticuerpos procoagulantes.

Se trata de una patología autoinmune (es decir provocado por el propio sistema de defensa), en la cual el sistema inmunológico no reconoce partes de los vasos sanguíneos como propios y los ataca , desencadenando así la formación de trombos.

Esta patología  puede aparecer en cualquier momento de la vida e incluso luego de embarazos previos normales. Tienen mayor predisposición aquellas pacientes con otras enfermedades autoinmunes tales como lupus, hipotiroidismo ó antecedentes familiares de Trombofilia.

Los anticuerpos a lo largo de la vida fluctúan, es decir, tendrán momentos de actividad en los cuales podrán producir efectos trombóticos y se los detectará con estudios de laboratorio y otros momentos en los cuales permanecerán latentes, sin actuar e indetectables en los análisis de laboratorio. Cada 3 meses pueden cambiar su estado. Ésto explica el porqué puede haber variación en los resultados de laboratorio en distintos momentos de la vida ó que pacientes con antecedentes de embarazos normales luego tengan abortos a repetición u otras complicaciones obstétricas.

Para que el medico pueda arribar al diagnostico de síndrome antifosfolipidico, se deben realizar 2 estudios de laboratorio separados por 12 semanas y alejados 3 meses del episodio trombocito o compilación obstétrica.

¿Cuáles son los Anticuerpos de la Trombofilia Adquirida que el medico solicitará para un posible diagnostico?

  • Anticoagulante Lúpico
  • Anticuerpo Anticardiolipinas (IgG ; IgM)
  • Anticuerpos Anti ß2 glicoproteina 1 (IgG ; Ig M)

¿Cúales son las Trombofilias Hereditarias?

Las Trombofilias Hereditarias aumentan principalmente el riesgo de trombosis venosa (ej: TVP) y parecerían estar asociadas con resultados adversos obstétricos sobretodo con pérdidas fetales tardías (embarazos del segundo y tercer trimestre). En este caso no estan generadas por anticuerpos; puede que esten generadas por un déficit de proteínas con efecto anticoagulantes que circulan normalmente por la sangre (es decir que al encontrarse disminuidas se incrementan las chances de formación de trombos) o por mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de trombosis. Por tal motivo tienen una asociación familiar.

¿Cuáles son los estudios de laboratorio que solicitara el medico para evaluar una posible trombofilia hereditaria?

  • Antitrombina III
  • Factor V Leiden
  • Proteína  S
  • Proteína  C
  • Protrombina G 20210 A

¿Siempre se piden todos los estudios?

No, hay algunos estudios muy poco prevalentes en la población como la Protrombina G 20210A que se pide en casos de antecedentes de complicaciones obstétricas muy severas  ó antecedentes de trombosis familiar ó personal .El F V Leiden se solicita cuando la RPCA está alterada.

¿Qué pacientes con deseos de embarazo deben estudiarse?

  • Aborto recurrente (2-3 abortos < 7sem  ó 1 aborto >10 sem )
  • Feto muerto sin causa aparente
  • Preeclampsia temprana
  • Embarazo con un retardo en el crecimiento intrauterino
  • Infartos placentarios
  • Antecedentes de desprendimiento de placenta
  • Antecedentes personales de trombosis arterial o venosa.
  • Antecedentes de madre, padre ó hermanos con antecedentes de ACV, TVP, Infarto antes de los 50 años

¿Cómo se diagnostica?

Para la trombofilia adquirida el medico tiene en cuenta los siguientes elementros:

  • La presencia de 1 criterio clínico y/u obstétrico.
  • La presencia de los anticuerpos en dos derterminaciones de laboratorio separadas por 12 semanas.

En el caso de las Trombofilias hereditarias el medico puede evaluar la deficiencia de las proteinas con efecto anticoagulante (proteína C, proteína S y antitrombina III) o verificar si existe alguna mutación que predisponga a este problema como el factor V de Leiden o la protombina G 20210A.

¿En que consiste el tratamiento de las pacientes embarazadas con trombofilia?

Acido Acetil Salicílico (aspirina) en baja dosis :100 – 150 mg/día  + Heparina de Bajo Peso Molecular desde la confirmación del embarazo.

¿Cúales son los riesgos del tratamiento?

La heparina de bajo peso molecular, como la enoxaparina, es una medicamento seguro que se vuelve indetectable en sangre a las 24 hs de haber sido aplicada y además NO atraviesa la placenta. El riesgo de sangrado suele ser muy bajo. Las mujeres que utilizan hiparían de bajo peso molecular en dosis de profilaxis tienen un riesgo de sangrado que suele ser menor al 2%. En menos del 1% de los casos, la hiparían puede colaborar con el desarrollo de osteoporosis. Se recomienda consumir 1.500 miligramos de calcio por día durante el embarazo. En el caso de presentar osteopenia u osteoporosis, estas condiciones se recuperan consumiendo calcio y realizando actividad física durante un año. Con respecto a la aspirina, ésta tiene una vida media más larga (siete días) motivo por el cual requiere ser interrumpida una  semana antes de cualquier procedimiento con riesgo de sangrad (punción, extracción dentaria, parto, etc)

¿Este tratamiento  puede afectar al bebé?

NO, la heparina de bajo peso molecular NO atraviesa la placenta por lo tanto NO produce malformaciones ni altera la coagulación en el bebé.

Con respecto a la aspirina, con la dosis indicada no se ha descripto que pueda producir malformaciones fetales.

¿Cuál es el pronóstico SIN tratamiento?

En pacientes con diagnóstico de Trombofilia adquirida , que NO reciben tratamiento,  tienen entre un 75% a 80% de riesgo de complicaciones en el embarazo.

¿Cuál es el pronóstico CON tratamiento?

Con el tratamiento iniciado precozmente, el  80-90% de los embarazos llegarán a término. Existe un 10% de embarazos que se perderán en el primer trimestre, a pesar del tratamiento, y ésto es  debido a otras causas no relacionadas con la trombofilia como por ejemplo las alteraciones genéticas. Éste es el mismo riesgo que tiene la población general sana de perder el embarazo en el primer trimestre.

¿Cuándo conviene consultar?

Lo ideal es realizar una consulta con el especialista pasados los 3 meses del episodio trombótico y/o de la complicación obstétrica. Es importante hacer la consulta ANTES  de planificar el próximo embarazo dado que el pronóstico cambia radicalmente con el tratamiento (15% sin tratamiento  vs 90 % con tratamiento). Además hay estudios que no se pueden realizar cuando la paciente ya está embarazada.

¿Hay que tener cuidados especiales si tengo Trombofilia , luego del embarazo?

Las pacientes con trombofilia , luego del embarazo tienen contraindicado el tratamiento hormonal con estrógenos (por ej: anticonceptivos orales habituales, terapia hormonal de reemplazo )

SE  RECOMIENDA :

  • NO FUMAR
  • EVITAR LA VIDA SEDENTARIA
  • EVITAR VALORES COLESTEROL ELEVADOS
  • EN CASO DE VIAJAR EN AVION MÁS DE 8 HS, SE  RECOMIENDA APLICARSE HEPARINA PROFILÁCTICA.
  • SOLAMENTE UN GRUPO DE PACIENTES DE ALTO RIESGO CONTINUARÁ CON ASPIRINA EN BAJA DOSIS DE POR VIDA

 Si bien es importante tener en cuenta  estas recomendaciones, no hay que asustarse por demás. El riesgo de trombosis de la población general es alrededor del 1% y en las pacientes con trombofilia del 3%.

Miedo a que vuelva a ocurrir 

Es normal y esperable tener miedo a encarar otro embarazo luego de uno o varios antecedentes traumáticos. Son situaciones muy duras que nadie tiene ganas de volver a vivir. Si bien no se puede asegurar el 100% de éxito, en la experiencia clínica aproximadamente el 90 % de las pacientes tratadas ha tenido sus hijos de término y con pesos adecuados para la edad gestacional .

Es muy importante que una vez que la paciente haya superado el episodio sufrido, se anime a buscar un nuevo embarazo pues tiene muchas posibilidades de poder lograr un embarazo con éxito.

Si queres leer mas acerca de la trombofilia, pueden hacerlo en esta pagina web: www.medicinaprofesional.com.ar


Dra. Mariela Gerde 

Jefa sección trombofilia y embarazo. Servicio de Ginecología. Hospital Universitario Austral. 
Profesora adjunta de Ginecología. Universidad Austral.
Directora del curso Trombofilia y Embarazo. Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA).

El lenguaje y la comunicación en niños

Comunicar es el simple acto de transmitir una idea, sentimiento o necesidad a un semejante. Resulta sencilla la definición, pero no son tan simples los mecanismos necesarios para alcanzar esta meta. Todo sujeto se constituye a partir de su propia biología, es decir, de sus condiciones genéticas, y por la intervención del ambiente.

La combinación de ambos factores es lo que finalmente da como resultado un perfil comportamental, adaptativo, intelectual y comunicativo.

La comunicación tiene como herramienta más evolucionada y exquisita al lenguaje oral, pero, previo al logro de esta habilidad, existen numerosos procesos esenciales para el acceso a esta función.

El leguaje expresivo comienza a manifestarse alrededor de los 12 a 18 meses, pero antes de esta etapa debieron haber ocurrido numerosos procesos relacionados con el desarrollo de habilidades relativas al seguimiento visual de las personas, al desarrollo de la empatía, el reconocimiento e interpretación de emociones, al funcionamiento de los mecanismos básicos de la teoría de la mente, y al uso de gestos simples para pedir y compartir con otros.

El avance de la comunicación ocurre, entonces, desde etapas muy tempranas y tiene una intima vinculación con el desarrollo de aspectos emocionales. Un niño de 3 meses de vida es capaz de mirar y sonreír al adulto que le sonríe, esto que es históricamente conocido como sonrisa social, es uno de los primeros mecanismos de atención conjunta (posibilidad de compartir la atención con otros).

Para poder desarrollar este proceso es preciso mirar y ser mirado por un adulto responsable de dar significación al intercambio.

¿Como comunica el bebe antes de hablar?

Un niño de desarrollo típico puede comenzar a decir sus primeras palabras alrededor de los 12-18 meses, sin embargo, sus habilidades de comunicación seguramente han estado activas mucho antes del momento de empezar a hablar. Comunicar implica transmitirle intenciones a otra persona, es buscar llegar a otro para conseguir algo deseado o simplemente para compartir el momento con ese otro sujeto. Ese don de la comunicación está presente desde estadios muy tempranos del desarrollo y depende de la emergencia y combinación de distintas habilidades para poder desplegarse de modo apropiado.

Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está inmerso en un entorno rico en estímulos de imágenes, sonidos y está expuesto al habla y al lenguaje de los demás. El desarrollo del lenguaje es un proceso evolutivo en el que se distinguen 2 etapas:

  • Etapa pre lingüística, también conocida como etapa pre verbal, hace referencia al primer año del niño, donde el bebé recién nacido ya tiene capacidad para comunicarse e interactuar con el adulto. Esta se caracteriza porque los bebés emiten sonidos onomatopéyicos, el llamado balbuceo. La comunicación durante esta etapa es de tipo afectivo y gestual. Por ello, es tan importante que las palabras vayan acompañadas de gestos cuando se habla con el bebé.
  • Etapa lingüística. Esta comienza cuando el bebé dice sus primeras palabras. Esto por lo general sucede entre los 12 y 18 meses, aunque puede variar.

Muchos padres se preocupan si ven que su hijo habla menos que otros o empieza a hablar más tarde que lo demás. No debemos olvidar que cada niño tiene su propio ritmo. Si conocemos las etapas del desarrollo podremos detectar las señales o hitos que nos permitirán, a padres y profesionales, determinar si el niño está desarrollando su lenguaje como se espera o si necesita algún tipo de ayuda.

Los hitos y los signos de alerta que debemos tener en cuenta en cada etapa del desarrollo del lenguaje son:

0-6 meses

  • El bebé se calma con la voz de la madre; llora

cuando tiene hambre, sueño, dolor, identificando cada tipo de llanto con cada una de sus necesidades.

  • Aparece el interés por las caras y la sonrisa social.
  • Emite sonidos y puede empezar a comunicarse con

gestos.

  • Puede responder a su nombre girando la cabeza o los

ojos.

Signos de alerta: el bebé no llora, no aparece sonrisa social o no balbucea.

6 y 12 meses

  • El bebé entiende rutinas verbales tales

como adiós, hola; aparece la anticipación gestual ante los primeros juegos (cucú); dice ‘ma-ma’, ‘pa- pa’ como meras vocalizaciones sin un referente directo.

  • El balbuceo es importante en el desarrollo del lenguaje durante el primer año y muchos niños comienzan a decir palabras alrededor de los 12 meses.
    El balbuceo suele ir seguido de cadenas de sonidos ininteligibles, a menudo con un tono similar al de una conversación.

Signos de alerta: solo emite vocales, no responde a los intentos de juego-intercambios comunicativos que el adulto le ofrece.

12 y 18 meses

  • Sigue órdenes verbales y dice las primeras palabras con significado, por ejemplo, mamá, papá, agua; es capaz de señalar partes de su cuerpo y amplía su vocabulario. En esta etapa aparecen las primeras palabras y alrededor de los 18 meses los bebés utilizan unas 20 palabras.
  • Los bebés pueden entender más de lo que dicen y

serán capaces de seguir instrucciones sencillas.

  • Puede repetir una y otra vez la misma palabra.

Signos de alerta: Si el bebé no balbucea y no usa gestos a los 12 meses, no señala, o pierde habilidades que y

a tenía adquiridas.

18 y 24 meses

  • Es una etapa muy importante porque los niños ya comienzan a manejar de 10 a 25 palabras, con combinaciones de dos, iniciándose la sintaxis. Son capaces de seguir una orden simple y reconocen su nombre.
  • A los 2 años el niño puede tener un vocabulario de unas 100 palabras y empezará a formar frases cortas.
  • Seguirá entendiendo mucho más de lo que dice y, por lo general, su entorno más cercano le entiende, no así los demás. Puede usar los pronombres yo y tú de forma correcta.

Signos de alerta: no sigue instrucciones simples, no dice mamá ni otros nombres, no señala o no reconoce partes del cuerpo. El desarrollo del lenguaje puede variar de un niño a otro, pero si su hijo no dice ninguna palabra a los 18 meses es recomendable que consulte con su pediatra.

2 a los 3 años

  • Comienza la etapa de explosión lingüística, cuando el niño es capaz de seguir órdenes verbales complejas, formula frases de tres elementos y pregunta ¿qué?
  • El niño será capaz de formar frases más largas y complejas y usará más sonidos del habla con mayor precisión cuando habla.
  • Es probable que comience a usar los plurales y los verbos en pasado.
    Puede ser capaz de jugar y hablar al mismo tiempo.
  • Signos de alerta: no emplea frases de dos
  • palabras ni sigue instrucciones verbales de dos pasos.

    3 a los 5 años

    • Incrementa su vocabulario, comprende órdenes complejas. Forma frases de 3-4 elementos. Es la edad de los ¿por qué? Su lenguaje ya es entendible para su entorno cercano y desconocidos.
    • En esta etapa el niño puede mantener conversaciones más abstractas y complejas.
    • Puede utilizar muchas palabras descriptivas para definir objetos.
    • El niño ya debe ser capaz de contar hasta diez y saber su edad.
    • Por lo general, con 5 años ya comienzan a entender algunos conceptos relacionados con el tiempo, como mañana, tarde, noche, día o después.
    • Puede entender las reglas básicas de la gramática y construir frases más complejas.

    Signos de alerta: no emplea frases de tres elementos, no maneja un vocabulario cada vez más extenso, los desconocidos no entienden lo que el niño quiere decir o no comprende órdenes de tres pasos. En ocasiones parece no comprender y no es capaz de contar de forma breve alguna experiencia.

    5 a los 6 años

    • El niño comprende todo lo que se le dice, usa frases complejas y es capaz de narrar tanto sus experiencias como relatos sencillos de una forma clara e inteligible para todo el mundo.
    • A esta edad es muy probable que ya haya comenzado el colegio. El niño aprenderá más palabras y empezará a entender los sonidos como parte del lenguaje.
    • También serán capaces de contar historias y construir diferentes tipos de oraciones.
    • Su discurso debe ser totalmente inteligible y socialmente útil.

    Signos de alerta: si cree que no entiende lo que se le dice, si no emplea oraciones complejas, si no es capaz de expresar sus vivencias de forma clara e inteligible para todos.

    Los niños crecen y desarrollan a ritmos diferentes y ningún niño se ajusta exactamente a una descripción determinada para una edad concreta. En cada área del desarrollo hay

    un orden bastante previsible o secuencia de acontecimientos, pero también hay un amplio margen de variación que se considera dentro de lo considerado normal. Este orden puede variar al igual que puede hacerlo el momento de la adquisición de un cierto hito. En la mayoría de los casos, esto no quiere decir que el niño tenga problemas en el desarrollo del lenguaje. Pero un retraso importante en la adquisición de alguno de los hitos, puede servir a los profesionales a la hora de diagnosticar ciertos trastornos del habla o del lenguaje.

    Montessori para principiantes!

    Montessori para principiantes


    Por Mane Casanova, Asistente de Ambientes Montessori (Association Montessori Internationale), doula, autora de libros infantiles, editora y mamá. Creadora de Lala Montessori Muebles.


    ¿Qué es la filosofía Montessori y cómo puedo pensar en aplicarla en casa? ¿Qué hacen en los colegios de esta filosofía? En esta nota, una aproximación para vos-.

    Hace tiempo que los adultos nos planteamos si la manera de educar a nuestros hijxs debería ser la misma con la que educaron a nuestros bisabuelxs, abuelxs, padres o madres, tanto en casa como en colegios. Seguidoras de este blog, ustedes saben que estamos criando diferente, y para bien. O estamos aprendiendo. En tribu. Intentando, haciendo lo mejor que podemos.

    Las bases de esta “nueva crianza” se remontan directamente a la filosofía Montessori, creada hace más de 100 años en Italia por María Montessori  (1870-1952), doctora, pedagoga, científica, antropóloga, psiquiatra, filósofa, psicóloga, feminista y humanista italiana. Porque ella fue pionera y dedicó su vida entera a la educación y temas relacionados con la crianza.

    Bases de la filosofía Montessori

    Tal vez ya escuchaste varias veces cosas sobre Montessori pero el propósito de esta nota es explicarlas con términos sencillos para que se entienda mientras estás haciendo otras cosas a la vez, como hacemos todas las madres. O que por lo menos te llame la atención como para profundizar en otro momento.

    Adulto preparado y autoaprendizaje

    En el método Montessori no hay maestros adultos que les enseñan cosas (desde comer, cambiar su ropa —como padres— hasta las capitales de todo el mundo —como docentes—, por dar ejemplos) a los niños. Lo que hay adultos que, en un determinado espacio físico y con materiales científicos (en el caso de un jardín o colegio), invitan a los niños a aprender por sí mismos lo que sea o estos aprenden porque ven a otros niños, mayores que él, hacer tal o cual cosa. Ese adulto es un padre, madre o tutor preparado (que tal vez empezó su camino de transformación leyendo una nota como esta igual que vos…) o un docente “guía Montessori” que trabaja con un “asistente Montessori” (ambos formados profesionalmente en una institución). Ese espacio físico se llama “ambiente preparado”, que tiene muebles y materiales especiales. Ese invitar se llama “presentar los materiales”, siempre que los niños estén listos; ese aprendizaje se llama “autoaprendizaje” y ven a otros niños mayores porque las edades están integradas en las aulas de todos los niveles, en general de grupos de 3 edades diferentes.

    Por ejemplo, cuando vemos que tiene interés y está preparado, le mostramos cómo nos ponemos las zapatillas nosotros mismos, teniendo en cuenta que debemos darle un calzado que sea adecuado, con abrojo y no cordones para atar por ejemplo, y en silencio, ya que pueden prestar más atención a nuestros, lentos, movimientos si no les hablamos al mismo tiempo. El adulto preparado tendrá paciencia y tiempo para esperar que, entre práctica y práctica, el niño lo logre, sin intervenir para nada excepto que el niño pida, a su manera, ayuda. Todos los que pasamos por esta experiencia, que puede parecer insignificante, fuimos testigo de la alegría que sienten ellos cuando lo logran, y cuando esto se extiende a toda nuestra rutina en casa, esa alegría se amplía en seguridad de sí mismos, porque ven que son capaces de hacer lo mismo que los adultos, a quienes buscan imitar siempre, y, en consecuencia, en una buena autoestima, que los impulsa a ir por nuevos desafíos, nuevos aprendizajes. Tal vez habrán visto la frase “Dejame hacerlo por mí mismo”: es de lo que hablamos.

    En un jardín, también se hacen estas prácticas cotidianas como parte de un área llamada “vida práctica”, pero aquí el propósito también es otro: refinar su motrocidad fina para prepararlos, hacia los 4/5 años, la escritura. Su mano es “entrenada” para escribir con actividades como limpiar mesas, lavar trapitos y miles más.

    Y con los materiales Montessori(ameritan otra nota para no hacer esta eterna) autoaprenden también a leer, contar y hacer todas las operaciones matemáticas y obtener todos los conocimientos sobre geografía, biología, etc. incluidos en la currícula educativa obligatoria, y más.

    Los niños tiene predisposición natural a aprender y en los ambientes Montessori se confía en ello. La gran diferencia con los métodos tradicionales, para mí, es esa; en consecuencia, aprenden porque lo desean, porque los respetan, porque no los obligan, porque no los presionan, porque no se los imparte un adulto. Pensemos en nosotros mismos, ¿qué recordamos de nuestra educación en el colegio? ¿Qué fue lo bueno? ¿Qué fue lo malo? ¿Qué queremos para nuestros hijos?

    Libertad, independencia y límites

    El aprendizaje montessoriano es un proceso vivencial, personal, que respeta el ritmo interno y propio de cada bebé o niño, o sea que no se los “apura” ni se los “diagnóstica” si no están “al mismo nivel” que los de su edad. No se los obliga a hacer nada que no quieran, no hay premios ni castigos, no hay adulaciones, no hay exámenes y no hay tarea.

    Se respeta su libertad de movimiento, no solo cuando son bebés sino cuando son niños, las aulas no tienen los clásicos pupitres y sillas ni el docente está por encima o delante de ellos; se respeta su libertad personal, que es elegir lo que uno quiera siempre que sea enfocado hacia el bien; se fomenta su independencia porque es lo que naturalmente buscan; pero también se ponen límites siempre que esté en riesgo su integridad, la de un compañero o la del ambiente.

    Ambiente preparado

    Un bebé no aprenderá a caminar, o por lo menos sin dificultades o cuando esté listo, sino le brindamos las experiencias que le darán las herramientas para

    desarrollar esa habilidad. Y lo mismo pasará con todo su desarrollo, incluso intelectual, sino adaptamos una casa diseñada para adultos a varios espacios para niños en vez de hacer que su primera palabra sea “no” por todas las veces que le decimos “no (no se toca)”.

    Aquí algo fundamental es que Montessori postuló que el niño aprende a través de los sentidos, como el del tacto, la exploración, y debemos preparar el ambiente para esto, prepararnos nosotros mismos para brindarles lo que necesitan y también para no estresarnos por demás. Entonces, en la medida que adaptemos el ambiente del niño, él podrá resolver sus necesidades sin depender del adulto y desarrollar todo su potencial. En otra nota, daremos consejos para armar un ambiente preparado.

    Otra clave de Montessori es la observación del niño por parte del adulto: antes de proponer, dictaminar o “diagnosticar”, debemos observar qué intereses tiene el

    niño y a partir de eso darle solo el estímulo necesario, sin excesos.

    Por último, pero lo más importante creo yo, Montessori es educación para la paz: el sistema tradicional de educación nace con el sistema prusiano, que buscaba replicar el modelo de “soldados listos para la guerra” con “obreros obedientes” para las fábricas. El método Montessori nace en tiempos de guerra y su fin último es educar para la paz, mediante, en palabras de su creadora, “el desarrollo espiritual del hombre, la mejora de su valor como individuo y la preparación de los jóvenes para entender los tiempos en que viven”.

    Hay muchos conceptos que iremos explicando en otras notas: mente absorbente, periodos sensitivos, tendencias humanas, movimiento, independencia y más, pero queríamos arrimarlas a Montessori con algo más sencillo al inicio.

    Las invito a reflexionar, a usar el sentido común y no los mandatos sociales ni familiares, a observar a nuestros hijos, repasar nuestra infancia, reeducarnos, a desaprender lo aprendido. El cambio de paradigma está sucediendo aquí y ahora.

    Sí, es verdad, hay pocos colegios Montessori y son costosos, por su formación, por sus materiales, pero también hay progresos, como el primer jardín Montessori público y proyectos que nacen también de nosotros como padres, como la primaria en mi barrio. Podemos ser agentes de cambio en vez de sumar más voces que se quejan. Otra cosa fundamental: la actitud Montessori debe nacer primero en tu casa. Y también hay cada vez más colegios que incorporan ciertos aspecto de esta y otras metodologías “alternativas”. ¿Qué son las tribus sino espíritus con poder para hacer lo que se propongan?

    En honor a la autora de más 13 libros, dos doctorados honoris causa por Durham y Ámsterdam, representante de Italia ante la UNESCO, nominada tres veces al Premio Nobel de la Paz, y exiliada y privada de su libertad por la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española,  María Montessori, y a nuestros hijos, creo que vale la pena intentarlo.

    Primeros Auxilios!

    Los primeros auxilios son aquellos cuidados apropiados e inmediatos que se aplican a víctimas de accidentes o con enfermedades repentinas antes de que sean atendidos en un centro asistencial. Su propósito es conservar la vida, evitar mayores complicaciones, ayudar en la recuperación de la persona y asegurar su traslado a un centro de salud.

    Ante una emergencia, actuar con conocimiento y rapidez puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, entre ayudar o empeorar la condición de la persona que sufre. El propósito es conservar la vida, evitar complicaciones, ayudar a la recuperación y asegurar el traslado a un centro de salud.

    En caso de accidentes en niños o de una situación de emergencia, los padres deben estar preparados para afrontar y actuar con seguridad para resolver el problema del niño.

    Traumatismos, quemaduras, heridas, intoxicación, golpes, caídas, raspones, rasguños, cortes, fracturas, fiebre, asfixia, atragantamiento y ahogamiento son apenas algunos de los muchos accidentes que ocurren con los niños. Serán cortes y/o moretones sin importancia, e incluso casos más urgentes.

    Quienes nos desempeñamos en el área de la salud, hemos observado, lamentablemente, muchísimos casos en los que las lesiones causadas en un incidente doméstico o vial han sido agravadas en el momento del traslado o al recibir ayuda: la aplicación de cremas o sustancias inapropiadas ante quemaduras, mover de manera inadecuada a quien ha sufrido un traumatismo, colocar objetos en la boca de quien sufre una convulsión generando así inconvenientes en la respiración, son ejemplos de acciones incorrectas que en el afán de ayudar pueden causar daños irreparables.

    Pero también hay infinidad de casos en los que las maniobras correctas de individuos no profesionales han salvado vidas. Por esto es importante conocer qué acciones puede llevar a cabo cualquier persona que se encuentre ante hechos que requieran primeros auxilios.

    Primeros auxilios en los accidentes de los niños.

    Para atenuar los efectos de un accidente en los niños, lo primero es no agobiarse e intentar sanar el problema de la mejor manera posible para que el niño no sufra. Si los padres mantienen la calma, el niño se sentirá más seguro y más tranquilo.

    Actuar sólo si tenés seguridad de lo que vas a hacer. No es suficiente con tener buena voluntad para ayudar. Las técnicas a aplicar son diferentes en cada caso y dependen de las necesidades de la víctima. Es tan importante saber qué hacer, como qué NO hacer. La persona capacitada para ayudar sabrá cómo actuar. Aquella que no, podría complicar más al accidentado.

    Qué debemos hacer en caso de accidentes con bebés y niños:

    • Buscar salvar la vida del niño
    • Evitar que se produzcan lesiones posteriores
    • Conservar la calma. Conservar la serenidad para actuar con rapidez y eficacia.
    • Tranquilizar al niño
    • Llamar al sistema de emergencias médicas. Cada tipo de accidente obtendrá una mejor respuesta de un servicio, que de otro. Un consejo fácil es pedir auxilio explicando de forma clara y sencilla cuál es la emergencia, dónde y cómo está situada la persona accidentada, y cuáles son los síntomas que se ven a primera vista. Esto facilitará el accionar de quien los socorra.
    • Acomodar al niño herido y moverlo lo menos posible y con la técnica adecuada
    • Examinar al niño con mucho cuidado. Hacer una revisación general del niño para descubrir lesiones que no se hayan visto en un primer momento.

    Lo que NO debemos hacer en caso de accidentes con bebés y niños:

    • Dejar solo al niño
    • Tocar la herida sin protección
    • Mover al niño sin necesidad
    • Agobiar al niño con mil preguntas
    • Dejar de atender correctamente una hemorragia
    • Suministrar medicinas o remedios caseros
    • Realizar maniobras o técnicas que no conozcamos o para las cuales no estemos capacitados

    Por todo esto es que recomendamos a toda persona al cuidado o en contacto con niños informarse sobre los accidentes más frecuentes en la infancia y adquirir conocimientos de primeros auxilios básicos.

    Por estos motivos nuestro equipo de Médicos Pediatras de RCPediatrica, espacialistas en RCP y Primeros Auxilios, se dedica, además de su tarea asistencial, a dictar cursos y talleres de RCP y Primeros Auxilios dirigidos a la comunidad, a colegios, clubs y a toda persona en contacto con niños.


    RCPediatrica

    Que es la depresión Posparto?

    ¿De qué hablamos cuando hablamos de depresión posparto? ¿Es lo mismo que la tristeza posparto?

    En los grupos de embarazadas y en los grupos de crianza surge esta pregunta con mucha frecuencia y es importante aclarar que NO son la misma cosa.

    El 80% de las mujeres puede atravesar una tristeza posparto, también llamado ¨maternity blues¨ ¿Cuales son los síntomas? Llanto fácil (lloras ante el más mínimo estímulo), labilidad emocional (respuesta emocional desproporcionada), irritabilidad (todo te molesta), ansiedad y desesperación por la dificultad en el manejo del recién nacido (¿Te suena conocido?). Es algo ESPERADO, provocado por el gran cambio hormonal, los cambios psicológicos y sociales típicos del puerperio.  El alivio es ESPONTANEO dentro de las dos o tres semanas siguientes al nacimiento, sin necesidad de tratamiento psicológico o psiquiátrico, pero si  se necesita mucha contención, acompañamiento y sobretodo información. Saber que esto puede ocurrir, te prepara para transitarlo desde otro lugar, con la seguridad de que no te pasa a vos sola y que en unas semanas todo se va a ir regularizando.

    Ahora, la depresión posparto es un tema aparte.  Le puede ocurrir al 20% de las mujeres puérperas (incluso se sabe que la depresión puede ocurrir durante el embarazo, pero de esto hablaremos en otro momento) y es un cuadro que merece más atención.  La mamá está francamente deprimida, triste, no le interesa o no puede disfrutar casi ninguna actividad, no puede dormir (mas allá de las demandas del bebé), tiene dificultad para vincularse, cuidar o alimentar a su bebé, está la mayor parte del tiempo irritable, con ideas obsesivas relacionadas a su hijo (pensar en lastimar a su bebé), mucho sentimiento de culpa e incluso ideas suicidas. Es un estado de gran padecimiento para la madre, el bebé y la familia y requiere de atención psicológica y psiquiátrica.  No brindar tratamiento a estas mujeres implica un riesgo para ellas y para sus bebés, porque la depresión materna es un precursor para la depresión en la niñez, y dificulta el establecimiento del vínculo de apego en la diada.

    Como siempre decimos, la psicoeducación es fundamental porque si estas informada, se puede detectar tempranamente y pedir ayuda a tiempo.  La prevención es lo primero.


    Dra. Milagros Mendéz Ribas (Psiquiatra Perinatal)

    Dra. Agostina Caruso (Psicóloga Perinatal)

    Directoras de BEZA – Centro Integral para el Embarazo y la Crianza –

    www.bezanordelta.com

    Piojos!

    Es cada vez más frecuente, y principalmente en las épocas de más calor, la aparición de brotes de pediculosis en los niños de edad escolar. Se estima que la frecuencia ha ido aumentando y hay reportes de hasta un 40 % de los niños escolarizados con pediculosis. La pediculosis o infestación de piojos del cuello cabelludo, consistente en la presencia de un parasito, el “pedículus humanis capitis”, en la cabeza. Es más frecuente en las niñas que en los niños, por la mayor longitud del cabello y el uso compartido de accesorios para el pelo. La edad promedio es entre los 6 y 12 años.   El piojo de la cabeza es un insecto pequeño de 3 a 4 mm, sin alas (no vuela),  tiene 3 pares de patas con ganchos que le permiten prenderse fuertemente a la piel del cuero cabelludo. La cabeza del piojo termina en una boca en forma de estilete que le permite penetrar la piel y succionar la sangre. Esta práctica la realiza cinco a seis veces por día. La mordida no produce dolor ni lastima, pero para poder extraer la sangre, el piojo elimina con la saliva una sustancia anticoagulante que es muy irritante, de ahí el origen de la picazón y reacciones alérgicas. Las hembras ponen sus huevos (liendres) a seis milímetros del nacimiento del pelo y los sujetan a este con una masilla insoluble en agua. Estas viven 35 a 40 días y ponen entre cinco y ocho huevos diarios. Llegan a colocar cerca de 200 huevos en todo su ciclo vital. A la temperatura corporal, las larvas salen del huevo en aproximadamente siete días y en quince días, ya se han convertido en formas adultas. Fuera de su hábitat, y sin alimento el parásito vive tan solo entre 12 y 24 horas.Las liendres son de color amarillento y marrón oscuro cuando están por incubar y cambian al color blanco cuando están vacías, muchas veces se las confunde con descamación o caspa.SíntomasLa picazón es el principal síntoma. El pequeño se queja que le pica la nuca o detrás de las orejas, pero a veces la molestia puede extenderse a toda la cabeza.El parásito al perforar la piel deposita en ella sustancias irritantes y alergénicas que son la causa de la intensa y continua picazón. El rascado produce lesiones en el cuero cabelludo que pueden infectarse. En muchos casos, este suele ser el motivo de consulta con el pediatra, en otros casos se produce eccema del cuero cabelludo o una reacción alérgica en la nuca. El cabello reseco y con pérdida de brillo debe alertar a los padres de la posibilidad de que el niño tenga piojos. También la anemia es frecuente en niños parasitados crónicamente.Detección: los parásitos adultos son difíciles de visualizar. Las liendres suelen estar localizadas en toda la zona de la nuca y detrás de las orejas. Se distinguen de la caspa porque los huevos están firmemente adheridos al pelo.TratamientoEl principio fundamental para realizar un buen tratamiento es evaluar a todos los convivientes y tratarlos simultáneamente con el niño. El objetivo es: eliminar y erradicar las liendres y matar los piojos.Existen múltiples productos farmacéuticos para realizar el tratamiento pero desgraciadamente la resistencia del parásito a estos productos es cada vez mayor.Por este motivo hay que consultar con el pediatra o dermatólogo, para que sea este quien aconseje qué utilizar y de que manera aplicarlo y así se alcanzara el objetivo buscado.Se deberá evitar, por todos los medios, colocarle en la cabeza al niño cualquier medicamento en forma indiscriminada por más que este avalado por una muy buena publicidad.El pediatra o dermatólogo, recomendará insecticidas químicos, que actúan matando al piojo. Pero además es necesario pasar un peine fino metálico a contra pelo para erradicar las liendres.Esquema de tratamiento con Permetrina al 1% (en crema o crema enjuague). Es de los pediculicidas mas populares. 1. Se aplica luego de lavar el cabello con champú de uso habitual.2. Se deja actuar durante 10 minutos y se enjuaga.3. Se acepta que deja un efecto residual durante diez días.4. Se puede aplicar nuevamente a los siete días.5. Se debe quitar las liendres con peine fino metálico diariamente6. Se aconseja pasar, aunque no haya liendres o piojos el peine fino metálico todos los días.Quiero mencionar un nuevo pediculicida que estoy utilizando con muy buenos resultados. La Ivermectina en loción al 0.5% (LICEND). La forma en que actúa la Ivermectina es ocasionando la parálisis y la muerte del parásito. Es un medicamento de venta bajo receta para uso tópico en cabello y en cuero cabelludo únicamente. Se utiliza para el tratamiento de piojos a partir de los 6 meses de edad. Debe aplicarse la loción sobre el cuero cabelludo seco en cantidad suficiente (hasta 1 pomo) cubriendo completamente el cuero cabelludo. Dejar actuar 10 minutos y enjuagar con agua. Recomiendo no lavar el cabello con shampoo hasta el otro día. Evitar el contacto con los ojos. Lavar bien las manos después de la aplicación.Cómo prevenir y controlar No utilizar peines, cepillos, sombreros, de personas infectadas.No ponerse en contacto (cabeza a cabeza) con niños con piojos. Recordar que el parásito no vuela (no tienen alas) ni salta y por estos motivos es que el contagio se produce por contacto directo. Recomendamos en niñas el uso de cabello atado y pelo corto en niños. Los utensilios que utiliza la persona infectada (peines, cepillos, etc.) cuarenta y ocho horas antes debe colocarse en sustancias insecticidas por 15 a 20 minutos o inmersos en agua caliente durante diez minutos. La ropa personal y de cama debe ser lavada con agua caliente.El tratamiento debe extenderse a todos los convivientes y contactos sean o no familiares.La única forma de que esta epidemia sea desterrada es con la colaboración de los padres, al detectar y tratar rápidamente cuando el niño esta infectado.

    Moluscos contagiosos en Niños!

    Moluscos contagiosos en Niños

    Los moluscos contagiosos son pequeñas paulas blanquecinas en la piel, con una depresión central, de causa virál causado por un Poxvirus. Es una de las enfermedades más comunes en los niños, sobre todo, en aquellos con dermatitis atópica porque la barrera cutánea está más debilitada. Puede observarse en cualquier época del año pero aumenta en verano porque el contagio se produce por el contacto piel con piel y, en estos meses, hay mayor exposición.

    Otros factores de riesgo son la humedad y el calor. La prevalencia de los moluscos contagiosos se incrementa entre los menores de 5 años y disminuye a partir de los 12, lo que dificultad controlar el contacto con otros niños o el rascado que contribuye a extender la infección.

    Tipos de tratamientos contra los moluscos contagiosos

    Un problema a la hora de tratar esta enfermedad es que existen recaídas y algunas terapias puede ser dolorosas, todo ello, con gran impacto para los más pequeños. La infección tiene un curso autolimitado, aunque puede observarse una recidiva hasta en el 35 % aún cuando todas las lesiones ya hayan desaparecido.

    ¿Cuál es el tratamiento más eficaz? Es difícil predecirlo, depende de varios factores como la edad, la extensión de las lesiones, la coexistencia de dermatitis atópicas y otras patologías.

    Cremas tópicas

    Hay soluciones tópicas con hidróxido potásico que destruyen los moluscos de forma química y se pueden encontrar en las farmacias con concentraciones del 5 o 10 %. La solución se aplica mediante toques con un pincel durante varios días consecutivos -entre dos y diez días- hasta que la lesión se inflama. Al cabo de dos o seis semanas, las lesiones desaparecen y, si alguna no responde, hay que repetir el proceso.

    Además del hidróxido potásico hay otras formulaciones tópicas que producen una respuesta inflamatoria local como el ácido salicílico, el peróxido de benzoilo, el ácido retinoico, que son irritantes. Todas estas opciones permiten que la terapia se lleve a cabo por parte de los propios padres en casa.

    Curetajes

    Se trata de un procedimiento que se realiza en consultorio, consiste en arrancar el molusco contagioso mediante una cucharilla dermatológica o una cureta, que es un instrumento con un borde un poco cortante. En niños pequeños y con muchas lesiones conveniente aplicar previamente una crema anestésica tópica para minimizar las molestias.

    Crioterapia

    Consiste en la destrucción de las lesiones mediante su congelación y posterior necrosis, lo que finalmente hace que los moluscos se desprendan de la piel. No suele utilizarse en lesiones múltiples ya que puede dejar una pigmentación residual y también es una técnica dolorosa.

    Inmunoterapia y otros tratamientos

    El imiquimod es una crema que también se indica para tratar los moluscos, que modifican la respuesta inmunitaria del organismo y actúan contra el virus responsable de la infección.

    Hay médicos que optan por no tratar el molusco contagioso por su tendencia natural a desaparecer con el tiempo, sin embargo, con esta decisión haya que asumir el riesgo de que se diseminen y contagien a otros niños. Yo no lo sugiero.

     


    Dra. Valeria Villoldo

    Médica – Dermatóloga