Relatos de partos con trombofilia

RELATO NÚMERO 1: Relato Sonia (PVDC con trombofilia)

En mi primer embarazo tuve me realizaron una Cesárea porquesupuestamente *no dilate*

Todavía recuerdo lacharla de los “doctores”… hablando de su fin de semana… de susalida y de la pizza que habían comido… como se burlaron por mi grasaabdominal…  como no me dejaron besar ami hijo, ni siquiera me ayudaron para pasarme de camilla en camilla porque parala dulce de la enfermera NO ESTABA ENFERMA, SOLO HABIA TENIDO UN BEBÉ (obviandoque la peridural no me dejaba mover las piernas)  

Por esto y porque sabía quepodía, luche por mi pvdc… para poder levantarme y agarrar a mi bebécuando lo desee y no llorar del dolor al escucharlo y no poder hacer nada…  

Cuando decidimos buscar a Luana meinteriorice en todo lo que era parto respetado… la importancia de parirvaginalmente y más aún después de cesárea y los beneficios que todo ello generapara la mamá y el bebé. 

Lo que más quería, era sanar esa sensación de que me habían arrancado a mi primer bebé al nacer.

Después de parir a misegundo bebé de 8sdg en el baño de casa pase por un duelo difícil. Pero sabíaque podía parir y que mi cuerpo no tenía fallas para poder hacerlo.

Cuando llegó la noticiade que Luana estaba en mi útero…pedí, exigí que me realicen losestudios de Trombofilia *NO QUERIA PERDER OTRO BEBÉ* es lo que siempre esperan,sin pensar en lo que a nosotras nos pasa física y emocionalmente. El obstetrano quería solicitarlos, lloré y casi subida a su escritorio le dije: *mi bebése muere y el culpable vas a ser vos y te vas a arrepentir* (claro yo tengoobra social, pero en un hospital público es más difícil). Fue así que al otro díame hice los laboratorios, tardó 21 días el resultado. Cuando el obstetra lo viose desfiguro y me envió al hematólogo “urgente”.El hematólogo me dijo, esto está muy mal: “te mandó a hacer solo 5 de los 17estudios que son”…  suerte que lo de la mutación te salió acá sinoestabas en la misma que tu embarazo anterior. Mi cara de asombro, no entendíanada. Pero que tengo le dije? No te explicaron?

Tenés trombofilia. Ya tevas a hacer todos los estudios, te pongo urgente en la orden.

 Lleve a la semana los resultados (trombofiliaadquirida y hereditaria) 

Me fui del consultoriocon la orden del Clexane 40. (Esa historia la cuento otro día…la de conseguir l medicación…) 

Mi lucha por el partovaginal y respetado jamás quedo de lado. Fue cuando conocí a Carla Yanina Scavuzzo quien me invitó algrupo Parimos con Trombofilia…ya venía recaudando información sobre las diferentes trombofilias en elgrupo T&E pero si buscaba un parto no era el mejor grupo para lograrlo.

Así comienza mi parto… 

Mi oportunidad de renacerjunto a Luana…  

El lunes comencé concontracciones esporádicas durante el día…  

llegó la hora deinyectarme la heparina y decidí no hacerlo… pese a enojos de mi esposo (estabaasustado él, no quería que le pase nada a la bebé ) pero seguí mi instinto. 

A las 22 hs aproximadamentecomenzaron a ser más intensas y hermosas mis ansiadas contracciones… pasamostoda la noche con mi esposo haciendo un inolvidable trabajo juntos (cuandopudimos entendernos y sincronizar)  

El martes a las 9 de lamañana tenía turno con mi obstetra, por lo que fuimos a Fundación Hospitalaria,aunque sabía que no era lo recomendado, me deje tacar, estaba con 3 de dilatación ”estas en caminome dijo, volve a tu casa y controla las contracciones” 

volvimos a casa y a las18 hs. salimos nuevamente a fundación, me atiendede nuevo mi doc (antes mi marido llamó a la partera y ledijo intensidad y ritmo de las contracciones).  

Myriam Orrego me hacetacto (mi esposo necesitaba saber si había avanzado la dilatación y la verdadyo también)… 

Myriam me mira y me diceVAMOS SONIA, ESTAS CON NUEVE VAS A PARIR (lo escribo y lloro de nuevo)… 

Mi esposo me abrazó y medijo: “yo confiaba en vos, sabía que podías”

Agradecí a Diosllorando… voy a tener mi parto gritaba (de verdad logritaba)… Jorgelina (la partera) me dice: Sonia queres que te rompabolsa… lo decidís vos… nadie te obliga… 

estaba alta la bolsa medijo… faltaba que baje para que todo pase… acepté (estaba muy cansada y loquería tener fuerza para los pujos)… 

Me rompió la bolsa…puje cuatro veces… (la obstetra y partera me decían, bien Sonia… bien…vas a poder… ya llega… vas a parir… un pujo más, veo la cabeza,dale dale… uno más y vamos a la sala de parto) fuimosa la sala de parto… Lu (mi esposo) al lado mío vamos amor… vospodes, ya estamos tan cerca. (Él llorando por mí y su pronto encuentro con suhijita)… 

En la sala de parto ya nodaba más…. NO PUEDO le grite a Lu, perdón. Él me dice dale amor… es lo quesoñaste y lo estás haciendo… 

La obstetra me dice Soniael anestesista me está esperando le digo, te inyecta y te corto (agradezco suspalabras, sé que lo dijo para que reaccione y retome mi camino)… No hicistetodo tu trabajo para eso… vos podes parir… puja!!!… puje y me dice tocaesta la cabeza… acaricié por primera vez a mi hija… dale puja que sale… 

Dos pujos másy Luana estaba en mi pecho… el expulsivo no lo sentí, me refiero aldolor… fue más el amor del encuentro que cualquier dolor… sin episio, sin peri, sin oxi,sin ninguna intervención más que la rotura de bolsa… fui libre y feliz…Sin duda renaci con mi hija y sane mujeres…sane…  

Gracias a MI TRIBU y aCarla que estaban ahí… alentando y sacando miedos del camino… 

Mi parto fue nuestroparto… se los comparto… PODEMOS PARIR


RELATO 2: Relato Poupee (parto con trombofilia)

Te miro y medescubro.  

Te huelo, tan cachorra,tan deseada, tan mia, y tan de la vida.  

Me vi tantos díasbatallando contra los miedos, de saberme tan fuerte y tan frágil a lavez.  

Yo puedo, sé que puedo. Puedogestar vida, puedo acunarte en mi pecho, puedo parirte con trombofilia.  

Almendra nació el 11 deEnero a las 23:18 hs el día que cumpliamos 40 semanas 5días.  

Con 12 hs de trabajo departo, donde se me permitió libre movimiento,ingerir líquido y comida. Sin vía, con monitoreos y pocos tactos consensuados.Había suspendido la heparina ese mismo día que me interne en FundaciónHospitalaria.  

Muchas emocionesencontradas transitamos ese día. Por momentos me sentía empoderadisima y entregada a lo quese venía, hasta que el ritmo del trabajo de parto se volvió muy intenso y creíano llegar con suficiente fuerza y energía para el expulsivo. Hubieroncontracciones que danzaba al ritmo de Tonolec y otras en la queverdaderamente sentía como se partía mi cuerpo, mente y mi ser. Un dolor que meatravesaba en cuerpo y alma. Era mi segundo parto, pero el nacimiento deTeodoro fue tan tan intervenido, esto era algo nuevo,diferente, hermoso y salvaje a la vez.   

Me movía, me agachaba, yacompañaba cada contracción colgandome del pie de lacama.  

Almendra no se terminabade encajar. La partera me animaba a probar distintas posturas para atravesarlas olas que venían y se iban. Cuando llego Myriam, la mire en esos instantesque la contracción te da respiro, y le dije no puedo más! Dale, ya falta poco,vamos! Probemos de rodillas y cuando venga una contracción puja así la ayudamosa bajar.  

Justo en ese instante enel que me sentía morir, exactamente para ese entonces, es que sentí el aro defuego, y en último quejido gutural, mezcla de dolor y el placer, escuche decira mi compañero, “dale amor es hermosa, ahí está” En un gritode dolor y placer, me parí una vez más como madre y Almendra consus ojos enormes, despiertos y penetrantes salió al mundo ….respire, puje, ycasi sin poder creer lo que vivía, envuelta en una atmósfera que roza con lainconciencia, sentí su cuerpo salir de mi. Había paridosin peridural, sin episiotomia,  pude abrazarla yllevarla a mi pecho. Sentir su cuerpo calentito, su olor a vernix y sangre, un olorespecial, único e irrepetible. Su llanto, la tibieza de su cuerpito que aúnconservaba nuestro calor humano, y sus ojitos tan abiertos, su calma en mipecho, su cordón con ganas de latir un poco más. Una abuela que no salía de su asombro alpresentar tal acontecimiento, un padre feliz y en shock, una nueva madreque nació más empoderada que nunca. El nacimiento de un hijo siempre esrevelador, pero el nacimiento de esta nueva madre es trascendental

De golpe sentí calma y paz yalumbre mi placenta, la descubrí, y me la lleve junto con mi cachorra a casa,porque juntas vinimos y juntas nos fuimos, deseaba profundamente poder honrarlafinalizada la gestación.  

Se prendió a mi pecho, y no nos separamos nuncamás.  

Almendra ya tiene laimpronta de una lucha que muchos saben, pero pocos comprenden.  

Almendra tiene lasabiduría del tiempo, de saber esperar, de saber aceptar que a veces las cosasno ocurren cuando uno quiere, sino cuando tienen que ser.  

Almendra es hija del dolor,pero no del sufrimiento. Hija de un sistema que condena a las Mujeres conTrombofilia a la cesárea como único modo de Nacer.  

Almendra, es mi grito desi se puede, siempre se puede.  

Y te parí en un grito delibertad, le ganamos a la trombofilia. 

Poupée Fernández  

Mamá de Teodoro yAlmendra 

Relato Daniela (parto con trombofilia)

Este es el relato del nacimientode mi segunda hija. Llegué a mi 2da gestación con la GRAN diferencia de contarcon el diagnóstico de mi trombofilia y mucho más informada que en la primera.Me nutrieron experiencias de muchísimas mujeres que generosamente compartieronsus conocimientos a través de la red.

A mi hematólogo, el Dr.Altman lovi por primera vez un año antes de quedar embarazada. En ese momento le consultépor su criterio para parir con trombofilia y me dijo que estaba perfectamentede acuerdo con acompañarme en un parto vaginal. Acordamos retirar la aspirinaen semana 36 y la heparina cuando hubiera indicios de trabajo de parto. Nosuele decirse porque está totalmente naturalizado el uso de la anestesia, peroel único impedimento para parir vaginalmente con trombofilia es que no esposible utilizar epidural a menos que hayan pasado 12hs desde la últimaaplicación de heparina. Quien ha tenido la experiencia de parir con y sinepidural sabe que no utilizar anestesia es, en realidad, una bendición. En micaso, después de una experiencia totalmente traumática con la epi en mi primerparto, más las limitaciones propias de la trombofilia, tuve clarísimo desde elcomienzo que haría lo necesario para parir sin anestesia.

En la semana 26 porrecomendaciones del grupo Para saber con quién parimos llegué a CeciliaBotazzi. Para mi sorpresa, los ojos no se le desorbitaron cuando le dije queiba a parir vaginalmente y me dijo que me “esperaba” hasta la 41.3 igualque cualquier otro embarazo, por protocolo del hospital. Quizá parezca unapavada, pero el hecho de que ella siempre pusiera mi embarazo en pie deigualdad con cualquier otro, que me incitara a salir de vacaciones aún consuper panzota, etc, a mí me hizo muchísimo bien. Todos los demás me hacíansentir una bomba de tiempo, un peligro andante, un “caso clínico”.

Lamentablemente el día del partoella no estuvo presente porque se encontraba de viaje, pero su acompañamientofue realmente impecable y se ocupó de dejar por escrito mis pedidos en mihistoria clínica.

Mi equipo de acompañamiento secompletó transitando la semana 35, cuando me puse en contacto con Noelia Schulz.Llevaba años leyéndola en distintos grupos de maternidad, porteo, crianza ysiempre admiré su templanza y su formación tan diversa. De repente fue obvioque era ella la persona que nos hacía falta. Es algo difícil para mí explicarla relevancia de la doula en el camino al parto. Quizás sea porque su presenciaes más significativa por lo que NO HACE que por lo que hace. Una miradaamorosa, un apoyo incondicional implícito, un sostén que te fortalece con elsolo hecho de saber que está ahí por si flaqueás.

Transitar un embarazo contrombofilia implica una gran cantidad de estudios, análisis, ecodoppler,inyecciones y medicación. En mi caso, además del ácido fólico tomaba unaaspirineta diaria y me inyectaba heparina de 40 por la mañana y por la noche.Conservar la alegría, combatir el miedo que se instala a cada paso, conectarcon lo sagrado que es gestar fueron algunos de mis desafíos. Disfrutar de esosinstantes que no vuelven. Cuidarme y cuidarnos en la medida justa, sin entraren paranoias ni agobiarme. Planificar el nacimiento que deseaba aún sabiendoque todos los planes pueden fallar. Vivir el día a día.

Era junio. Semana 38+6. Lunes demadrugada de un día de paro general. Desde el viernes previo yo andaba con untremendo síndrome de acomodar el nido. Estaba en reposo, pero había puesto alavar la tremenda pila de ropa que se había juntado después de eternos días delluvia y humedad. Ese lunes mi plan era llevar a mi hija al jardín y acercarmea entregar el plan de parto en el hospital.

Alrededor de las 3 o 4 am medespertaron las contracciones. La gata tenía una actitud extrañísima y no sealejaba de mi axila, acurrucada, aunque yo la corría una y otra vez porque yano encontraba posición para descansar. Eso me hizo sospechar que algo estaba pasando. 

A las 5am mi esposo salía para eltrabajo, fuera de CABA. Era día de paro general y yo sabía que había protestasen los ingresos a capital. Le dije que fuera pero que se mantuviera atento alteléfono.

A las 7am seguía con contraccionescada 8 minutos. Decidí no inyectarme la heparina, que era la indicación para elcomienzo del TP. Pero aún dudaba.

Le dije a mi esposo que estaba conmuchas contracciones y que no estaba en condiciones de llevar a nuestra hija aljardín, pero que tampoco me sentía en condiciones de estar sola con ella. Quepor favor volviera.

Le avisé a mi doula que andaba concontracciones, que no sabía cómo venía la mano, que nos íbamos hablando. Miesposo llevó a nuestra hija mayor al jardín y volvió a casa. Mis contraccionesse fueron espaciando pero nunca se interrumpieron. Sentada sobre la pelotadoblé ropa y ropita, preparé una muda para mí por las dudas, organicé mudas deropa para mi hija mayor.

A las 13.30 puse un poco de músicay me metí en la bañera con unas gotas de aceite esencial de manzanilla. Hacíamucho frío y el agua se enfriaba rápido. Mimé la panza y transité algunascontracciones. No tenía ni ahí la certeza de que iba a parir ese día. De hechoempecé a dudar si aplicarme la heparina porque, al parecer, las contraccionesiban desapareciendo (tenía una cada 25 minutos) Esto lo enfatizo porque enninguno de mis dos partos tuve un tp progresivo “de libro”, estotambién puede suceder y evidentemente es normal.

A diferencia de mi primer TP, quelo transité sin dolor hasta muy muy avanzado, en esta ocasión desde lasprimeras contracciones sentía mucha tensión en el pubis.

Traté de descansar unas horas peroera imposible dormir. A las 16hs mi esposo sale a buscar a mi hija y me diceque la quiere llevar a merendar a la salida del jardín. Me di cuenta queclaramente no consideraba la posibilidad de que yo pariera ese día, pero mepareció bien estar un rato sola y que mi gorda tuviera un momento deexclusividad con su papá (sobre todo si iba a nacer su hermana en breve)

Alrededor de esa hora ya no pudehacer nada más que no fuera transitar las contracciones. Me sentaba en lapelota, que fue mi gran aliada, me ponía de cuclillas en la cama, de lado, comofuera posible.

Ellos volvieron cerca de las17.30hs y las contracciones empezaron a hacerse más frecuentes. de 15 pasaron a8 minutos.

A las 18.30 hs le escribí a Noeque las contracciones no paraban, pidiéndole si podía venir. Entré a la ducha.Llegó enseguida y supongo que, no por casualidad, las contracciones seempezaron a precipitar y ponerse más intensas. Estábamos en mi habitación conlas luces tenues.

Las dos horas siguientes las pasécon mi doula en la habitación y los recuerdos ahí ya se hacen borrosos. En cadacontracción sus masajes en la zona del sacro me aliviaban muchísimo. No podíacreer esa analgesia, era muy reconfortante. Mi esposo iba y venía y preparabala cena para mi hija.

No sé bien a qué hora fue pero ledije que fueran a buscar a mi hermana, que se iba a quedar con mi hija ese día.Ella vive a unas 20 cuadras pero al ser paro general de transporte, no sabíamossi podía llegar. Así que salió mi esposo con nuestra hija a buscarla y yo mequedé con Noe. Se estaba volviendo bastante agotador el proceso.

En realidad no pensé que faltaratan poco, le pedí que viniera mi hermana porque quería que mi compa pudieraestar conmigo y conectar con el proceso dejando a la niña a su cuidado. Cuandovolvieron los 3 las contracciones ya no me daban tregua. Si a las 19hs podíaconversar entre contracción y contracción, a las 20.30 ya me era imposible.

Me recuerdo sentada sobre lapelota, con la cabeza y hombros apoyados en la cama, pensando (o diciendo, ya nolo sé) “si no va a nacer ahora que al menos me de descanso. “no doy más”.Ya no alcanzaba el tiempo entre contracciones para descansar y recuperarfuerzas. Recuerdo que sentía frío y calor al mismo tiempo. Empecé a sentirmuchísimo agotamiento. Me quejé e inmediatamente algo en mi me dijo”tranquila, estas exactamente donde querías estar.”

Empecé a sentir que todo se meaflojaba. Ganas de hacer pis, caca y vomitar al mismo tiempo. Ya era obvio quemi cuerpo estaba total e inexorablemente entregado al nacimiento. El dolorcambió y se intensificó de golpe. La pelota ya no ayudaba, necesitaba colgarmeporque la presión que sentía era impresionante. Sudaba y tenía frío. Habíapasado el día haciendo la “o” primero con sonido, más tardesilenciosa (algo rarísimo porque en mis clases de eutonía yo sentía que la Osilenciosa no me ayudaba pero en ese momento fue un recurso muy bueno). Pero yano podía.

Noe me ofreció llenar la bañerapero le dije que no, que si me metía en la bañera no iba a poder salir, quequería salir para el hospital aunque llegase y me dijeran que estaba en 3 dedilatación (no tenía idea de lo cerca que estaba de parir)

Eran las 21.20hs Empecé avestirme, contracción. Bajamos la escalera, contracción. Me despedí de mi hijamayor y oootra contracción. Cruzamos al auto y antes de entrar, otracontracción. Esto se estaba poniendo serio!! Mi marido manejaba con unatranquilidad envidiable y Noe se sentó conmigo en el asiento trasero. A lastres cuadras siento plufff y líquido bajando. Intuitivamente llevé mi mano parasentir qué pasaba. Había roto bolsa!! y empecé a sentir con toda claridad elabombamiento, la sensación de la cabeza bajando. Noe me sostenía por la espalday yo apoyaba mis piernas en la ventanilla.

Las “o” ya no servían denada. En cada contracción pegaba un alarido tremendo y empujaba las piernascontra la puerta.

En medio del camino empecé asentir necesidad de pujar. Sentía que pujar me iba a aliviar porque ya sentíala cabeza prácticamente afuera. Dije “tengo que pujar, tengo que pujar”.Mi hermosa doula me dijo “no hay problema, hace lo que necesites”.Recordaba todos los relatos sobre cómo se complica lo burocrático de laatención médica cuando el bb nace afuera del hospital….y pensé de algún modoen el frío que hacía en la calle….y decidí evitar pujar. Sabía que si asídebía ser, mi hija iba a nacer igual, aunque yo no pujase.

Llegamos al hospital. Le pedí a mimarido que abriera la puerta de la salita de la guardia (yo sabía que había unacamilla y quería recostarme ahí y poder pujar) .Me dijo “espera que yavienen” nooonooo abrí yaaa y me subo a la camillaaaa. jajajja. En esoentró corriendo la obstetra de guardia y me hizo un tacto (como si hicierafalta!) y dijo “directo a sala de partos” Fue música para mis oídos.Ya estábamos ahí.

Entramos a la sala de partos y mesubí al sillón. No hubo tiempo de nada. No sé cuándo llegaron a ver mi historiao llamar a Botazzi porque me preguntaron si me había inyectado la heparina. Nollegué a sacarme más que el pantalón porque ya nacía.

Vino la contracción. Un pujo, miesposo me dice que ya ve la cabeza. El obstetra me dice “ya estas, yaestás, un pujo y nace”. De alguna forma era obvio, pero fue muyemocionante escucharlo. En la siguiente contracción recordé las enseñanzas demi profe de eutonía, que me dijo que es totalmente posible respirar y tomar aaire en el medio del pujo. E incluso hablar y seguir pujando. Y así fue.Prolongué el coxis, respiré, grité, volví a respirar mientras pujaba y ahhhhalivio!!!! En segundos mi bebota calentita y húmeda estaba sobre mí. Laapoyaron en mi pecho, lloró un poco y cuando iba a darle teta se había quedadodormida y hasta roncaba!! jajja increíble!! Parecía que yo no era la única quehabía quedado exhausta después de 18hs de tp. La acariciamos y le hablamosmientras esperábamos a que el cordón dejase de latir. “Hola mi amor!! Teamamos!! Ya estas acá!”

Esperaron a que terminase de latirel cordón y pedimos que el papá lo cortase. Yo tenía una felicidad que no mecabía en el cuerpo. Tanto deseaba darle ese nacimiento a mi hija y tantas veceslo había visto peligrar…

La recuperación posparto fueincreíblemente rápida. A mi me preocupaba mucho cómo iba a hacer teniendo doshijas porque después de mi primer parto, por la vía, el manoseo, la epidural yla episiotomía tuve dolores por semanas, me sentía totalmente rota. Esta vez alratito de parir estaba perfecta, yo no podía creerlo. Podía sentarme, pararme,ir al baño normalmente. Algo de ardor en la zona de la vulva y nada más. Cadaintervención que evitamos redundó en más salud y bienestar para ambas. No mearrepiento ni por un segundo de haberme obstinado en que así fuera, en parirsin intervenciones.

Voy a estar eternamente agradecidaa cada una de las mujeres que a través de sus relatos, de sus alegrías ytristezas, sus saberes y experiencias me dieron la fuerza necesaria para buscarel nacimiento que mi hija merecía.

Destaco por último que mihematólogo el Dr Altman y mi obstetra Cecilia Botazzi me acompañaron ysostuvieron, cuidándonos en nuestra salud pero también escuchando nuestrosdeseos y pedidos. El parto es nuestro!! Nadie puede atravesarlo por nosotras.El nacimiento es un solo día, pero la calidad de la experiencia impregnaránuestros días por siempre.

Podemos parir, sabemos parir, latrombofilia no impide tener un parto vaginal y espontáneo.

Trombofilia y el Parto

“Según indicaciones de la F.A.S.G.O.(Oct 2015) en el caso de Trombofilia reproductiva se recomienda que la vía de parto sea vaginal.”
NO se recomienda la cesárea programada (a menos que otra causa obstétrica y/o médica lo justifique); se recomienda esperar el inicio espontáneo del trabajo de parto y llegada las 39 semanas de embarazo, plantear la posibilidad de una inducción al parto.

El principal interrogante aparece cuando se empieza a plantear el tema del parto:
– ¿es necesario programarlo?
– ¿Qué ocurre si la mujer se pone de parto y se acaba de administrar la heparina?
– ¿Se puede poner anestesia epidural?

Al hablar de heparina, muchas veces se piensa en el riesgo de hemorragia debida al parto, por lo que se debe aclarar que la heparina en dosis profiláctica usada en el 90% de los casos, no supone un riesgo de sangrado relevante, (menor al 1 %).
El riesgo bajo este tratamiento es que se produzca un hematoma epidural secundario a la punción. Es por esto que los anestesistas no recomiendan el uso de epidural en estas condiciones, considerando sí su aplicación cuando hayan pasado más de 12 horas de la última dosis.
Los anestesistas dan la opción en estos casos de poner anestesia raquídea, que se aplica con una aguja mucho más fina y por tanto tiene menos riesgos de producir ese hematoma epidural. El efecto de este tipo de anestesia dura más o menos una hora (dependiendo de la dosis que se aplique).

Si la mujer tiene intenciones de intentar un parto la heparina deberá interrumpirse, idealmente, 24 hs. antes del comienzo del parto o cesárea y se retoma a las 6 o 12 hs. post cesárea o postparto (si las condiciones obstétricas lo permiten) durante una semana más. Esto es importante dado que durante el puerperio hay un riesgo aumentado para la madre de padecer una trombosis venosa profunda (trombosis en miembros inferiores) o un tromboembolismo pulmonar (TEP) sobretodo en la primera semana.
De todas maneras hay que remarcar que existen diferentes criterios médicos a la hora del parto ya que existen hematólogos que recomiendan suspender la aplicación de la heparina hasta una semana antes de la FPP y esperar mientras que otros profesionales recomiendan la aplicación de la misma hasta iniciado el TP. Ambos criterios son respetables y la elección de uno y otro dependerá del profesional que nos esté acompañando como así también de cada caso en particular y porque no de la elección de la propia mujer, existen relatos de mujeres que han pasado por las diferente situaciones con éxito en ambos casos.

En cuanto a la aspirina, salvo casos puntuales, se interrumpe a las 36 semanas para disminuir el riesgo de sangrado durante el parto o cesárea.
En caso de estar a tratamiento con dosis terapéuticas, si o si es necesario bajar a dosis profiláctica al menos 24 horas antes del parto y en este caso, habría que valorar seriamente la opción de inducir el parto para poder ajustar el tratamiento. La modificación de las dosis de heparina debe hacerse bajo supervisión médica.

En algunos hospitales ofrecen la opción de programar una inducción cuando se está con tratamiento con dosis profilácticas, para poder retirar la heparina 12 horas antes de la misma y así poder poner la epidural si se necesitara. Pero la realidad es que esta es una forma de iniciar la cascada de intervenciones que luego terminan en provocar una cesárea. Es de amplio conocimiento que siempre que no se intervenga el tp y el parto ya sea con inducciones y/o posterior oxitocina sintética, solo en contadas ocasiones la mujer necesitara una anestesia peridural para atravesar el dolor del parto.

La opción más segura para el parto, en caso de estar a tratamiento con heparina, es (como en todos los casos) respetar al máximo la fisiología del parto, evitando intervenciones innecesarias.

De todas maneras hay que remarcar que un tratamiento con heparina no tiene porqué implicar un parto sin anestesia, a no ser que la mujer lo decida así. La opinión de la paciente siempre es importante. Eso sí, en caso de cesárea, si no se pudiese pinchar la espalda sería necesario recurrir a la anestesia general.

Es real que algunas trombofilias tienen mayor riesgo de complicaciones (tanto maternas como fetales) en la recta final del embarazo, y en algunos casos particulares puede ser recomendable finalizar la gestación antes de las 40 semanas (esto se determinara a través de un seguimiento con varios estudios en conjunto, entre ellos los ecodopler de las diferentes arterias). Es cierto que un parto inducido tiene mayores probabilidades de acabar en cesárea que uno que empieza de forma espontánea, pero en algunos casos merecerá la pena correr ese riesgo para que cuidar la salud de bebe y de la mujer gestante.

Por otro lado, algunas son pacientes que han tenido complicaciones en embarazos previos, con lo cual la ansiedad y el miedo al acercarse a la fpp hace que muchas veces se decida una inducción (en estos casos estará en el criterio del médico en saber desasnar las inquietudes de la paciente llevándole tranquilidad y fortaleza para seguir con el embarazo)

También es de importante decir que sin dudas hay casos en los cuales para preservar la salud de la diada será menester la realización de una cesárea. Pero hay que ser cautelosos en estos casos ya que este tipo de intervenciones suele hacerse a la voluntad del profesional o por miedos infundados de la mujer gestante, sin que la misma sea de una necesidad imperiosa. Tampoco suele dársele a la embarazada una detallada explicación de los riesgos que esta operación conlleva tanto para ella como para su hijo.

Como conclusión:

Cada paciente es única y hay que individualizar cada caso, teniendo en cuenta el trastorno, la salud en ese instante del binomio, la dosis de heparina utilizada y por supuesto la opinión de la mujer.
Por todo lo expresado anteriormente es importante remarcar que lo más importante es estar informado y poder en función de ello tomar la mejor opción para nuestra salud y la de nuestro bebe.

Invitamos a leer las siguientes páginas web

• Grupo Cooperativo Argentino de Hemostasia y Trombosis (CAHT) www.grupocaht.com.
• Sociedad Argentina de Hematología (SAH) www.sah.org.
• Guías de la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO),
• Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) //www.samer.org.ar
• Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA)// www.sogiba.org.ar

• Scielo – biblioteca electrónica de ciencia y tecnología
www.scielo.org.co/pdf/rcog/v54n1/v54n1a08.pdf
www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1852
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034

• Centro de Hematologia – Hospital Universitario Austral www.hospitalaustral.edu.ar/especialidades/hematologia/

• Hematologia y trombosis – fleni

Hematología y Trombosis*


• Libro Hematologia. la sangren y sus enfermedades, 4e. cap 35
• Revista Clinica Española RV-016 – PREECLAMPSIA Y TROMBOFILIA http://www.revclinesp.es

Para mas información y poder conectarse con otras mujeres les recomendamos el grupo en Facebook que se llama “Parimos Con Trombofilia” cuyas administradoras son @sonia_mariel_martinez , @rociosotero, @poupeefernandez y @topoland.

Trombofilia y embarazo

Aquello que es necesario saber y conocer

¿Qué es la Trombofilia?

La trombofilia es una enfermedad que se caracteriza por formar trombos (coágulos) dentro del árbol circulatorio (los canales por donde circula la sangre) por lo que se genera una obstrucción al fijo sanguíneo.

Cuando ésto ocurre a nivel de la placenta y se obstruyen la totalidad de los vasos, se produce un infarto placentario masivo y el embrión muere por falta de irrigación. Cuando la obstrucción es parcial, puede provocar una disminución en la ganancia de peso del bebe (restricción de crecimiento intrauterino) u otras complicaciones del embarazo tales como desprendimiento de placenta o un cuadro de hipertensión severa llamado preeclampsia . Estas mujeres tienen además un riesgo aumentado de padecer alguna trombosis en miembros inferiores (TVP) o en pulmón (TEP) ó a nivel cerebral (ACV )

La trombofilia puede ser adquirida (trastorno autoinmune) como el síndrome antifosfolipidico o hereditaria (con posibilidad de trasmitirse entre generaciones).

¿Qué es el Sindrome Antifosfolipídico? (Trombofilia Adqurida)

Este sindrome fue el primero en ser descripto ( Consenso de Sapporo 1998) y se caracteriza por presentar fenómenos trombóticos ó complicaciones obstétricas asociado a la presencia de anticuerpos procoagulantes.

Se trata de una patología autoinmune (es decir provocado por el propio sistema de defensa), en la cual el sistema inmunológico no reconoce partes de los vasos sanguíneos como propios y los ataca , desencadenando así la formación de trombos.

Esta patología  puede aparecer en cualquier momento de la vida e incluso luego de embarazos previos normales. Tienen mayor predisposición aquellas pacientes con otras enfermedades autoinmunes tales como lupus, hipotiroidismo ó antecedentes familiares de Trombofilia.

Los anticuerpos a lo largo de la vida fluctúan, es decir, tendrán momentos de actividad en los cuales podrán producir efectos trombóticos y se los detectará con estudios de laboratorio y otros momentos en los cuales permanecerán latentes, sin actuar e indetectables en los análisis de laboratorio. Cada 3 meses pueden cambiar su estado. Ésto explica el porqué puede haber variación en los resultados de laboratorio en distintos momentos de la vida ó que pacientes con antecedentes de embarazos normales luego tengan abortos a repetición u otras complicaciones obstétricas.

Para que el medico pueda arribar al diagnostico de síndrome antifosfolipidico, se deben realizar 2 estudios de laboratorio separados por 12 semanas y alejados 3 meses del episodio trombocito o compilación obstétrica.

¿Cuáles son los Anticuerpos de la Trombofilia Adquirida que el medico solicitará para un posible diagnostico?

  • Anticoagulante Lúpico
  • Anticuerpo Anticardiolipinas (IgG ; IgM)
  • Anticuerpos Anti ß2 glicoproteina 1 (IgG ; Ig M)

¿Cúales son las Trombofilias Hereditarias?

Las Trombofilias Hereditarias aumentan principalmente el riesgo de trombosis venosa (ej: TVP) y parecerían estar asociadas con resultados adversos obstétricos sobretodo con pérdidas fetales tardías (embarazos del segundo y tercer trimestre). En este caso no estan generadas por anticuerpos; puede que esten generadas por un déficit de proteínas con efecto anticoagulantes que circulan normalmente por la sangre (es decir que al encontrarse disminuidas se incrementan las chances de formación de trombos) o por mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de trombosis. Por tal motivo tienen una asociación familiar.

¿Cuáles son los estudios de laboratorio que solicitara el medico para evaluar una posible trombofilia hereditaria?

  • Antitrombina III
  • Factor V Leiden
  • Proteína  S
  • Proteína  C
  • Protrombina G 20210 A

¿Siempre se piden todos los estudios?

No, hay algunos estudios muy poco prevalentes en la población como la Protrombina G 20210A que se pide en casos de antecedentes de complicaciones obstétricas muy severas  ó antecedentes de trombosis familiar ó personal .El F V Leiden se solicita cuando la RPCA está alterada.

¿Qué pacientes con deseos de embarazo deben estudiarse?

  • Aborto recurrente (2-3 abortos < 7sem  ó 1 aborto >10 sem )
  • Feto muerto sin causa aparente
  • Preeclampsia temprana
  • Embarazo con un retardo en el crecimiento intrauterino
  • Infartos placentarios
  • Antecedentes de desprendimiento de placenta
  • Antecedentes personales de trombosis arterial o venosa.
  • Antecedentes de madre, padre ó hermanos con antecedentes de ACV, TVP, Infarto antes de los 50 años

¿Cómo se diagnostica?

Para la trombofilia adquirida el medico tiene en cuenta los siguientes elementros:

  • La presencia de 1 criterio clínico y/u obstétrico.
  • La presencia de los anticuerpos en dos derterminaciones de laboratorio separadas por 12 semanas.

En el caso de las Trombofilias hereditarias el medico puede evaluar la deficiencia de las proteinas con efecto anticoagulante (proteína C, proteína S y antitrombina III) o verificar si existe alguna mutación que predisponga a este problema como el factor V de Leiden o la protombina G 20210A.

¿En que consiste el tratamiento de las pacientes embarazadas con trombofilia?

Acido Acetil Salicílico (aspirina) en baja dosis :100 – 150 mg/día  + Heparina de Bajo Peso Molecular desde la confirmación del embarazo.

¿Cúales son los riesgos del tratamiento?

La heparina de bajo peso molecular, como la enoxaparina, es una medicamento seguro que se vuelve indetectable en sangre a las 24 hs de haber sido aplicada y además NO atraviesa la placenta. El riesgo de sangrado suele ser muy bajo. Las mujeres que utilizan hiparían de bajo peso molecular en dosis de profilaxis tienen un riesgo de sangrado que suele ser menor al 2%. En menos del 1% de los casos, la hiparían puede colaborar con el desarrollo de osteoporosis. Se recomienda consumir 1.500 miligramos de calcio por día durante el embarazo. En el caso de presentar osteopenia u osteoporosis, estas condiciones se recuperan consumiendo calcio y realizando actividad física durante un año. Con respecto a la aspirina, ésta tiene una vida media más larga (siete días) motivo por el cual requiere ser interrumpida una  semana antes de cualquier procedimiento con riesgo de sangrad (punción, extracción dentaria, parto, etc)

¿Este tratamiento  puede afectar al bebé?

NO, la heparina de bajo peso molecular NO atraviesa la placenta por lo tanto NO produce malformaciones ni altera la coagulación en el bebé.

Con respecto a la aspirina, con la dosis indicada no se ha descripto que pueda producir malformaciones fetales.

¿Cuál es el pronóstico SIN tratamiento?

En pacientes con diagnóstico de Trombofilia adquirida , que NO reciben tratamiento,  tienen entre un 75% a 80% de riesgo de complicaciones en el embarazo.

¿Cuál es el pronóstico CON tratamiento?

Con el tratamiento iniciado precozmente, el  80-90% de los embarazos llegarán a término. Existe un 10% de embarazos que se perderán en el primer trimestre, a pesar del tratamiento, y ésto es  debido a otras causas no relacionadas con la trombofilia como por ejemplo las alteraciones genéticas. Éste es el mismo riesgo que tiene la población general sana de perder el embarazo en el primer trimestre.

¿Cuándo conviene consultar?

Lo ideal es realizar una consulta con el especialista pasados los 3 meses del episodio trombótico y/o de la complicación obstétrica. Es importante hacer la consulta ANTES  de planificar el próximo embarazo dado que el pronóstico cambia radicalmente con el tratamiento (15% sin tratamiento  vs 90 % con tratamiento). Además hay estudios que no se pueden realizar cuando la paciente ya está embarazada.

¿Hay que tener cuidados especiales si tengo Trombofilia , luego del embarazo?

Las pacientes con trombofilia , luego del embarazo tienen contraindicado el tratamiento hormonal con estrógenos (por ej: anticonceptivos orales habituales, terapia hormonal de reemplazo )

SE  RECOMIENDA :

  • NO FUMAR
  • EVITAR LA VIDA SEDENTARIA
  • EVITAR VALORES COLESTEROL ELEVADOS
  • EN CASO DE VIAJAR EN AVION MÁS DE 8 HS, SE  RECOMIENDA APLICARSE HEPARINA PROFILÁCTICA.
  • SOLAMENTE UN GRUPO DE PACIENTES DE ALTO RIESGO CONTINUARÁ CON ASPIRINA EN BAJA DOSIS DE POR VIDA

 Si bien es importante tener en cuenta  estas recomendaciones, no hay que asustarse por demás. El riesgo de trombosis de la población general es alrededor del 1% y en las pacientes con trombofilia del 3%.

Miedo a que vuelva a ocurrir 

Es normal y esperable tener miedo a encarar otro embarazo luego de uno o varios antecedentes traumáticos. Son situaciones muy duras que nadie tiene ganas de volver a vivir. Si bien no se puede asegurar el 100% de éxito, en la experiencia clínica aproximadamente el 90 % de las pacientes tratadas ha tenido sus hijos de término y con pesos adecuados para la edad gestacional .

Es muy importante que una vez que la paciente haya superado el episodio sufrido, se anime a buscar un nuevo embarazo pues tiene muchas posibilidades de poder lograr un embarazo con éxito.

Si queres leer mas acerca de la trombofilia, pueden hacerlo en esta pagina web: www.medicinaprofesional.com.ar


Dra. Mariela Gerde 

Jefa sección trombofilia y embarazo. Servicio de Ginecología. Hospital Universitario Austral. 
Profesora adjunta de Ginecología. Universidad Austral.
Directora del curso Trombofilia y Embarazo. Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA).

El lenguaje y la comunicación en niños

Comunicar es el simple acto de transmitir una idea, sentimiento o necesidad a un semejante. Resulta sencilla la definición, pero no son tan simples los mecanismos necesarios para alcanzar esta meta. Todo sujeto se constituye a partir de su propia biología, es decir, de sus condiciones genéticas, y por la intervención del ambiente.

La combinación de ambos factores es lo que finalmente da como resultado un perfil comportamental, adaptativo, intelectual y comunicativo.

La comunicación tiene como herramienta más evolucionada y exquisita al lenguaje oral, pero, previo al logro de esta habilidad, existen numerosos procesos esenciales para el acceso a esta función.

El leguaje expresivo comienza a manifestarse alrededor de los 12 a 18 meses, pero antes de esta etapa debieron haber ocurrido numerosos procesos relacionados con el desarrollo de habilidades relativas al seguimiento visual de las personas, al desarrollo de la empatía, el reconocimiento e interpretación de emociones, al funcionamiento de los mecanismos básicos de la teoría de la mente, y al uso de gestos simples para pedir y compartir con otros.

El avance de la comunicación ocurre, entonces, desde etapas muy tempranas y tiene una intima vinculación con el desarrollo de aspectos emocionales. Un niño de 3 meses de vida es capaz de mirar y sonreír al adulto que le sonríe, esto que es históricamente conocido como sonrisa social, es uno de los primeros mecanismos de atención conjunta (posibilidad de compartir la atención con otros).

Para poder desarrollar este proceso es preciso mirar y ser mirado por un adulto responsable de dar significación al intercambio.

¿Como comunica el bebe antes de hablar?

Un niño de desarrollo típico puede comenzar a decir sus primeras palabras alrededor de los 12-18 meses, sin embargo, sus habilidades de comunicación seguramente han estado activas mucho antes del momento de empezar a hablar. Comunicar implica transmitirle intenciones a otra persona, es buscar llegar a otro para conseguir algo deseado o simplemente para compartir el momento con ese otro sujeto. Ese don de la comunicación está presente desde estadios muy tempranos del desarrollo y depende de la emergencia y combinación de distintas habilidades para poder desplegarse de modo apropiado.

Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está inmerso en un entorno rico en estímulos de imágenes, sonidos y está expuesto al habla y al lenguaje de los demás. El desarrollo del lenguaje es un proceso evolutivo en el que se distinguen 2 etapas:

  • Etapa pre lingüística, también conocida como etapa pre verbal, hace referencia al primer año del niño, donde el bebé recién nacido ya tiene capacidad para comunicarse e interactuar con el adulto. Esta se caracteriza porque los bebés emiten sonidos onomatopéyicos, el llamado balbuceo. La comunicación durante esta etapa es de tipo afectivo y gestual. Por ello, es tan importante que las palabras vayan acompañadas de gestos cuando se habla con el bebé.
  • Etapa lingüística. Esta comienza cuando el bebé dice sus primeras palabras. Esto por lo general sucede entre los 12 y 18 meses, aunque puede variar.

Muchos padres se preocupan si ven que su hijo habla menos que otros o empieza a hablar más tarde que lo demás. No debemos olvidar que cada niño tiene su propio ritmo. Si conocemos las etapas del desarrollo podremos detectar las señales o hitos que nos permitirán, a padres y profesionales, determinar si el niño está desarrollando su lenguaje como se espera o si necesita algún tipo de ayuda.

Los hitos y los signos de alerta que debemos tener en cuenta en cada etapa del desarrollo del lenguaje son:

0-6 meses

  • El bebé se calma con la voz de la madre; llora

cuando tiene hambre, sueño, dolor, identificando cada tipo de llanto con cada una de sus necesidades.

  • Aparece el interés por las caras y la sonrisa social.
  • Emite sonidos y puede empezar a comunicarse con

gestos.

  • Puede responder a su nombre girando la cabeza o los

ojos.

Signos de alerta: el bebé no llora, no aparece sonrisa social o no balbucea.

6 y 12 meses

  • El bebé entiende rutinas verbales tales

como adiós, hola; aparece la anticipación gestual ante los primeros juegos (cucú); dice ‘ma-ma’, ‘pa- pa’ como meras vocalizaciones sin un referente directo.

  • El balbuceo es importante en el desarrollo del lenguaje durante el primer año y muchos niños comienzan a decir palabras alrededor de los 12 meses.
    El balbuceo suele ir seguido de cadenas de sonidos ininteligibles, a menudo con un tono similar al de una conversación.

Signos de alerta: solo emite vocales, no responde a los intentos de juego-intercambios comunicativos que el adulto le ofrece.

12 y 18 meses

  • Sigue órdenes verbales y dice las primeras palabras con significado, por ejemplo, mamá, papá, agua; es capaz de señalar partes de su cuerpo y amplía su vocabulario. En esta etapa aparecen las primeras palabras y alrededor de los 18 meses los bebés utilizan unas 20 palabras.
  • Los bebés pueden entender más de lo que dicen y

serán capaces de seguir instrucciones sencillas.

  • Puede repetir una y otra vez la misma palabra.

Signos de alerta: Si el bebé no balbucea y no usa gestos a los 12 meses, no señala, o pierde habilidades que y

a tenía adquiridas.

18 y 24 meses

  • Es una etapa muy importante porque los niños ya comienzan a manejar de 10 a 25 palabras, con combinaciones de dos, iniciándose la sintaxis. Son capaces de seguir una orden simple y reconocen su nombre.
  • A los 2 años el niño puede tener un vocabulario de unas 100 palabras y empezará a formar frases cortas.
  • Seguirá entendiendo mucho más de lo que dice y, por lo general, su entorno más cercano le entiende, no así los demás. Puede usar los pronombres yo y tú de forma correcta.

Signos de alerta: no sigue instrucciones simples, no dice mamá ni otros nombres, no señala o no reconoce partes del cuerpo. El desarrollo del lenguaje puede variar de un niño a otro, pero si su hijo no dice ninguna palabra a los 18 meses es recomendable que consulte con su pediatra.

2 a los 3 años

  • Comienza la etapa de explosión lingüística, cuando el niño es capaz de seguir órdenes verbales complejas, formula frases de tres elementos y pregunta ¿qué?
  • El niño será capaz de formar frases más largas y complejas y usará más sonidos del habla con mayor precisión cuando habla.
  • Es probable que comience a usar los plurales y los verbos en pasado.
    Puede ser capaz de jugar y hablar al mismo tiempo.
  • Signos de alerta: no emplea frases de dos
  • palabras ni sigue instrucciones verbales de dos pasos.

    3 a los 5 años

    • Incrementa su vocabulario, comprende órdenes complejas. Forma frases de 3-4 elementos. Es la edad de los ¿por qué? Su lenguaje ya es entendible para su entorno cercano y desconocidos.
    • En esta etapa el niño puede mantener conversaciones más abstractas y complejas.
    • Puede utilizar muchas palabras descriptivas para definir objetos.
    • El niño ya debe ser capaz de contar hasta diez y saber su edad.
    • Por lo general, con 5 años ya comienzan a entender algunos conceptos relacionados con el tiempo, como mañana, tarde, noche, día o después.
    • Puede entender las reglas básicas de la gramática y construir frases más complejas.

    Signos de alerta: no emplea frases de tres elementos, no maneja un vocabulario cada vez más extenso, los desconocidos no entienden lo que el niño quiere decir o no comprende órdenes de tres pasos. En ocasiones parece no comprender y no es capaz de contar de forma breve alguna experiencia.

    5 a los 6 años

    • El niño comprende todo lo que se le dice, usa frases complejas y es capaz de narrar tanto sus experiencias como relatos sencillos de una forma clara e inteligible para todo el mundo.
    • A esta edad es muy probable que ya haya comenzado el colegio. El niño aprenderá más palabras y empezará a entender los sonidos como parte del lenguaje.
    • También serán capaces de contar historias y construir diferentes tipos de oraciones.
    • Su discurso debe ser totalmente inteligible y socialmente útil.

    Signos de alerta: si cree que no entiende lo que se le dice, si no emplea oraciones complejas, si no es capaz de expresar sus vivencias de forma clara e inteligible para todos.

    Los niños crecen y desarrollan a ritmos diferentes y ningún niño se ajusta exactamente a una descripción determinada para una edad concreta. En cada área del desarrollo hay

    un orden bastante previsible o secuencia de acontecimientos, pero también hay un amplio margen de variación que se considera dentro de lo considerado normal. Este orden puede variar al igual que puede hacerlo el momento de la adquisición de un cierto hito. En la mayoría de los casos, esto no quiere decir que el niño tenga problemas en el desarrollo del lenguaje. Pero un retraso importante en la adquisición de alguno de los hitos, puede servir a los profesionales a la hora de diagnosticar ciertos trastornos del habla o del lenguaje.

    Montessori para principiantes!

    Montessori para principiantes


    Por Mane Casanova, Asistente de Ambientes Montessori (Association Montessori Internationale), doula, autora de libros infantiles, editora y mamá. Creadora de Lala Montessori Muebles.


    ¿Qué es la filosofía Montessori y cómo puedo pensar en aplicarla en casa? ¿Qué hacen en los colegios de esta filosofía? En esta nota, una aproximación para vos-.

    Hace tiempo que los adultos nos planteamos si la manera de educar a nuestros hijxs debería ser la misma con la que educaron a nuestros bisabuelxs, abuelxs, padres o madres, tanto en casa como en colegios. Seguidoras de este blog, ustedes saben que estamos criando diferente, y para bien. O estamos aprendiendo. En tribu. Intentando, haciendo lo mejor que podemos.

    Las bases de esta “nueva crianza” se remontan directamente a la filosofía Montessori, creada hace más de 100 años en Italia por María Montessori  (1870-1952), doctora, pedagoga, científica, antropóloga, psiquiatra, filósofa, psicóloga, feminista y humanista italiana. Porque ella fue pionera y dedicó su vida entera a la educación y temas relacionados con la crianza.

    Bases de la filosofía Montessori

    Tal vez ya escuchaste varias veces cosas sobre Montessori pero el propósito de esta nota es explicarlas con términos sencillos para que se entienda mientras estás haciendo otras cosas a la vez, como hacemos todas las madres. O que por lo menos te llame la atención como para profundizar en otro momento.

    Adulto preparado y autoaprendizaje

    En el método Montessori no hay maestros adultos que les enseñan cosas (desde comer, cambiar su ropa —como padres— hasta las capitales de todo el mundo —como docentes—, por dar ejemplos) a los niños. Lo que hay adultos que, en un determinado espacio físico y con materiales científicos (en el caso de un jardín o colegio), invitan a los niños a aprender por sí mismos lo que sea o estos aprenden porque ven a otros niños, mayores que él, hacer tal o cual cosa. Ese adulto es un padre, madre o tutor preparado (que tal vez empezó su camino de transformación leyendo una nota como esta igual que vos…) o un docente “guía Montessori” que trabaja con un “asistente Montessori” (ambos formados profesionalmente en una institución). Ese espacio físico se llama “ambiente preparado”, que tiene muebles y materiales especiales. Ese invitar se llama “presentar los materiales”, siempre que los niños estén listos; ese aprendizaje se llama “autoaprendizaje” y ven a otros niños mayores porque las edades están integradas en las aulas de todos los niveles, en general de grupos de 3 edades diferentes.

    Por ejemplo, cuando vemos que tiene interés y está preparado, le mostramos cómo nos ponemos las zapatillas nosotros mismos, teniendo en cuenta que debemos darle un calzado que sea adecuado, con abrojo y no cordones para atar por ejemplo, y en silencio, ya que pueden prestar más atención a nuestros, lentos, movimientos si no les hablamos al mismo tiempo. El adulto preparado tendrá paciencia y tiempo para esperar que, entre práctica y práctica, el niño lo logre, sin intervenir para nada excepto que el niño pida, a su manera, ayuda. Todos los que pasamos por esta experiencia, que puede parecer insignificante, fuimos testigo de la alegría que sienten ellos cuando lo logran, y cuando esto se extiende a toda nuestra rutina en casa, esa alegría se amplía en seguridad de sí mismos, porque ven que son capaces de hacer lo mismo que los adultos, a quienes buscan imitar siempre, y, en consecuencia, en una buena autoestima, que los impulsa a ir por nuevos desafíos, nuevos aprendizajes. Tal vez habrán visto la frase “Dejame hacerlo por mí mismo”: es de lo que hablamos.

    En un jardín, también se hacen estas prácticas cotidianas como parte de un área llamada “vida práctica”, pero aquí el propósito también es otro: refinar su motrocidad fina para prepararlos, hacia los 4/5 años, la escritura. Su mano es “entrenada” para escribir con actividades como limpiar mesas, lavar trapitos y miles más.

    Y con los materiales Montessori(ameritan otra nota para no hacer esta eterna) autoaprenden también a leer, contar y hacer todas las operaciones matemáticas y obtener todos los conocimientos sobre geografía, biología, etc. incluidos en la currícula educativa obligatoria, y más.

    Los niños tiene predisposición natural a aprender y en los ambientes Montessori se confía en ello. La gran diferencia con los métodos tradicionales, para mí, es esa; en consecuencia, aprenden porque lo desean, porque los respetan, porque no los obligan, porque no los presionan, porque no se los imparte un adulto. Pensemos en nosotros mismos, ¿qué recordamos de nuestra educación en el colegio? ¿Qué fue lo bueno? ¿Qué fue lo malo? ¿Qué queremos para nuestros hijos?

    Libertad, independencia y límites

    El aprendizaje montessoriano es un proceso vivencial, personal, que respeta el ritmo interno y propio de cada bebé o niño, o sea que no se los “apura” ni se los “diagnóstica” si no están “al mismo nivel” que los de su edad. No se los obliga a hacer nada que no quieran, no hay premios ni castigos, no hay adulaciones, no hay exámenes y no hay tarea.

    Se respeta su libertad de movimiento, no solo cuando son bebés sino cuando son niños, las aulas no tienen los clásicos pupitres y sillas ni el docente está por encima o delante de ellos; se respeta su libertad personal, que es elegir lo que uno quiera siempre que sea enfocado hacia el bien; se fomenta su independencia porque es lo que naturalmente buscan; pero también se ponen límites siempre que esté en riesgo su integridad, la de un compañero o la del ambiente.

    Ambiente preparado

    Un bebé no aprenderá a caminar, o por lo menos sin dificultades o cuando esté listo, sino le brindamos las experiencias que le darán las herramientas para

    desarrollar esa habilidad. Y lo mismo pasará con todo su desarrollo, incluso intelectual, sino adaptamos una casa diseñada para adultos a varios espacios para niños en vez de hacer que su primera palabra sea “no” por todas las veces que le decimos “no (no se toca)”.

    Aquí algo fundamental es que Montessori postuló que el niño aprende a través de los sentidos, como el del tacto, la exploración, y debemos preparar el ambiente para esto, prepararnos nosotros mismos para brindarles lo que necesitan y también para no estresarnos por demás. Entonces, en la medida que adaptemos el ambiente del niño, él podrá resolver sus necesidades sin depender del adulto y desarrollar todo su potencial. En otra nota, daremos consejos para armar un ambiente preparado.

    Otra clave de Montessori es la observación del niño por parte del adulto: antes de proponer, dictaminar o “diagnosticar”, debemos observar qué intereses tiene el

    niño y a partir de eso darle solo el estímulo necesario, sin excesos.

    Por último, pero lo más importante creo yo, Montessori es educación para la paz: el sistema tradicional de educación nace con el sistema prusiano, que buscaba replicar el modelo de “soldados listos para la guerra” con “obreros obedientes” para las fábricas. El método Montessori nace en tiempos de guerra y su fin último es educar para la paz, mediante, en palabras de su creadora, “el desarrollo espiritual del hombre, la mejora de su valor como individuo y la preparación de los jóvenes para entender los tiempos en que viven”.

    Hay muchos conceptos que iremos explicando en otras notas: mente absorbente, periodos sensitivos, tendencias humanas, movimiento, independencia y más, pero queríamos arrimarlas a Montessori con algo más sencillo al inicio.

    Las invito a reflexionar, a usar el sentido común y no los mandatos sociales ni familiares, a observar a nuestros hijos, repasar nuestra infancia, reeducarnos, a desaprender lo aprendido. El cambio de paradigma está sucediendo aquí y ahora.

    Sí, es verdad, hay pocos colegios Montessori y son costosos, por su formación, por sus materiales, pero también hay progresos, como el primer jardín Montessori público y proyectos que nacen también de nosotros como padres, como la primaria en mi barrio. Podemos ser agentes de cambio en vez de sumar más voces que se quejan. Otra cosa fundamental: la actitud Montessori debe nacer primero en tu casa. Y también hay cada vez más colegios que incorporan ciertos aspecto de esta y otras metodologías “alternativas”. ¿Qué son las tribus sino espíritus con poder para hacer lo que se propongan?

    En honor a la autora de más 13 libros, dos doctorados honoris causa por Durham y Ámsterdam, representante de Italia ante la UNESCO, nominada tres veces al Premio Nobel de la Paz, y exiliada y privada de su libertad por la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española,  María Montessori, y a nuestros hijos, creo que vale la pena intentarlo.

    Primeros Auxilios!

    Los primeros auxilios son aquellos cuidados apropiados e inmediatos que se aplican a víctimas de accidentes o con enfermedades repentinas antes de que sean atendidos en un centro asistencial. Su propósito es conservar la vida, evitar mayores complicaciones, ayudar en la recuperación de la persona y asegurar su traslado a un centro de salud.

    Ante una emergencia, actuar con conocimiento y rapidez puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, entre ayudar o empeorar la condición de la persona que sufre. El propósito es conservar la vida, evitar complicaciones, ayudar a la recuperación y asegurar el traslado a un centro de salud.

    En caso de accidentes en niños o de una situación de emergencia, los padres deben estar preparados para afrontar y actuar con seguridad para resolver el problema del niño.

    Traumatismos, quemaduras, heridas, intoxicación, golpes, caídas, raspones, rasguños, cortes, fracturas, fiebre, asfixia, atragantamiento y ahogamiento son apenas algunos de los muchos accidentes que ocurren con los niños. Serán cortes y/o moretones sin importancia, e incluso casos más urgentes.

    Quienes nos desempeñamos en el área de la salud, hemos observado, lamentablemente, muchísimos casos en los que las lesiones causadas en un incidente doméstico o vial han sido agravadas en el momento del traslado o al recibir ayuda: la aplicación de cremas o sustancias inapropiadas ante quemaduras, mover de manera inadecuada a quien ha sufrido un traumatismo, colocar objetos en la boca de quien sufre una convulsión generando así inconvenientes en la respiración, son ejemplos de acciones incorrectas que en el afán de ayudar pueden causar daños irreparables.

    Pero también hay infinidad de casos en los que las maniobras correctas de individuos no profesionales han salvado vidas. Por esto es importante conocer qué acciones puede llevar a cabo cualquier persona que se encuentre ante hechos que requieran primeros auxilios.

    Primeros auxilios en los accidentes de los niños.

    Para atenuar los efectos de un accidente en los niños, lo primero es no agobiarse e intentar sanar el problema de la mejor manera posible para que el niño no sufra. Si los padres mantienen la calma, el niño se sentirá más seguro y más tranquilo.

    Actuar sólo si tenés seguridad de lo que vas a hacer. No es suficiente con tener buena voluntad para ayudar. Las técnicas a aplicar son diferentes en cada caso y dependen de las necesidades de la víctima. Es tan importante saber qué hacer, como qué NO hacer. La persona capacitada para ayudar sabrá cómo actuar. Aquella que no, podría complicar más al accidentado.

    Qué debemos hacer en caso de accidentes con bebés y niños:

    • Buscar salvar la vida del niño
    • Evitar que se produzcan lesiones posteriores
    • Conservar la calma. Conservar la serenidad para actuar con rapidez y eficacia.
    • Tranquilizar al niño
    • Llamar al sistema de emergencias médicas. Cada tipo de accidente obtendrá una mejor respuesta de un servicio, que de otro. Un consejo fácil es pedir auxilio explicando de forma clara y sencilla cuál es la emergencia, dónde y cómo está situada la persona accidentada, y cuáles son los síntomas que se ven a primera vista. Esto facilitará el accionar de quien los socorra.
    • Acomodar al niño herido y moverlo lo menos posible y con la técnica adecuada
    • Examinar al niño con mucho cuidado. Hacer una revisación general del niño para descubrir lesiones que no se hayan visto en un primer momento.

    Lo que NO debemos hacer en caso de accidentes con bebés y niños:

    • Dejar solo al niño
    • Tocar la herida sin protección
    • Mover al niño sin necesidad
    • Agobiar al niño con mil preguntas
    • Dejar de atender correctamente una hemorragia
    • Suministrar medicinas o remedios caseros
    • Realizar maniobras o técnicas que no conozcamos o para las cuales no estemos capacitados

    Por todo esto es que recomendamos a toda persona al cuidado o en contacto con niños informarse sobre los accidentes más frecuentes en la infancia y adquirir conocimientos de primeros auxilios básicos.

    Por estos motivos nuestro equipo de Médicos Pediatras de RCPediatrica, espacialistas en RCP y Primeros Auxilios, se dedica, además de su tarea asistencial, a dictar cursos y talleres de RCP y Primeros Auxilios dirigidos a la comunidad, a colegios, clubs y a toda persona en contacto con niños.


    RCPediatrica

    Que es la depresión Posparto?

    ¿De qué hablamos cuando hablamos de depresión posparto? ¿Es lo mismo que la tristeza posparto?

    En los grupos de embarazadas y en los grupos de crianza surge esta pregunta con mucha frecuencia y es importante aclarar que NO son la misma cosa.

    El 80% de las mujeres puede atravesar una tristeza posparto, también llamado ¨maternity blues¨ ¿Cuales son los síntomas? Llanto fácil (lloras ante el más mínimo estímulo), labilidad emocional (respuesta emocional desproporcionada), irritabilidad (todo te molesta), ansiedad y desesperación por la dificultad en el manejo del recién nacido (¿Te suena conocido?). Es algo ESPERADO, provocado por el gran cambio hormonal, los cambios psicológicos y sociales típicos del puerperio.  El alivio es ESPONTANEO dentro de las dos o tres semanas siguientes al nacimiento, sin necesidad de tratamiento psicológico o psiquiátrico, pero si  se necesita mucha contención, acompañamiento y sobretodo información. Saber que esto puede ocurrir, te prepara para transitarlo desde otro lugar, con la seguridad de que no te pasa a vos sola y que en unas semanas todo se va a ir regularizando.

    Ahora, la depresión posparto es un tema aparte.  Le puede ocurrir al 20% de las mujeres puérperas (incluso se sabe que la depresión puede ocurrir durante el embarazo, pero de esto hablaremos en otro momento) y es un cuadro que merece más atención.  La mamá está francamente deprimida, triste, no le interesa o no puede disfrutar casi ninguna actividad, no puede dormir (mas allá de las demandas del bebé), tiene dificultad para vincularse, cuidar o alimentar a su bebé, está la mayor parte del tiempo irritable, con ideas obsesivas relacionadas a su hijo (pensar en lastimar a su bebé), mucho sentimiento de culpa e incluso ideas suicidas. Es un estado de gran padecimiento para la madre, el bebé y la familia y requiere de atención psicológica y psiquiátrica.  No brindar tratamiento a estas mujeres implica un riesgo para ellas y para sus bebés, porque la depresión materna es un precursor para la depresión en la niñez, y dificulta el establecimiento del vínculo de apego en la diada.

    Como siempre decimos, la psicoeducación es fundamental porque si estas informada, se puede detectar tempranamente y pedir ayuda a tiempo.  La prevención es lo primero.


    Dra. Milagros Mendéz Ribas (Psiquiatra Perinatal)

    Dra. Agostina Caruso (Psicóloga Perinatal)

    Directoras de BEZA – Centro Integral para el Embarazo y la Crianza –

    www.bezanordelta.com

    Piojos!

    Es cada vez más frecuente, y principalmente en las épocas de más calor, la aparición de brotes de pediculosis en los niños de edad escolar. Se estima que la frecuencia ha ido aumentando y hay reportes de hasta un 40 % de los niños escolarizados con pediculosis. La pediculosis o infestación de piojos del cuello cabelludo, consistente en la presencia de un parasito, el “pedículus humanis capitis”, en la cabeza. Es más frecuente en las niñas que en los niños, por la mayor longitud del cabello y el uso compartido de accesorios para el pelo. La edad promedio es entre los 6 y 12 años.   El piojo de la cabeza es un insecto pequeño de 3 a 4 mm, sin alas (no vuela),  tiene 3 pares de patas con ganchos que le permiten prenderse fuertemente a la piel del cuero cabelludo. La cabeza del piojo termina en una boca en forma de estilete que le permite penetrar la piel y succionar la sangre. Esta práctica la realiza cinco a seis veces por día. La mordida no produce dolor ni lastima, pero para poder extraer la sangre, el piojo elimina con la saliva una sustancia anticoagulante que es muy irritante, de ahí el origen de la picazón y reacciones alérgicas. Las hembras ponen sus huevos (liendres) a seis milímetros del nacimiento del pelo y los sujetan a este con una masilla insoluble en agua. Estas viven 35 a 40 días y ponen entre cinco y ocho huevos diarios. Llegan a colocar cerca de 200 huevos en todo su ciclo vital. A la temperatura corporal, las larvas salen del huevo en aproximadamente siete días y en quince días, ya se han convertido en formas adultas. Fuera de su hábitat, y sin alimento el parásito vive tan solo entre 12 y 24 horas.Las liendres son de color amarillento y marrón oscuro cuando están por incubar y cambian al color blanco cuando están vacías, muchas veces se las confunde con descamación o caspa.SíntomasLa picazón es el principal síntoma. El pequeño se queja que le pica la nuca o detrás de las orejas, pero a veces la molestia puede extenderse a toda la cabeza.El parásito al perforar la piel deposita en ella sustancias irritantes y alergénicas que son la causa de la intensa y continua picazón. El rascado produce lesiones en el cuero cabelludo que pueden infectarse. En muchos casos, este suele ser el motivo de consulta con el pediatra, en otros casos se produce eccema del cuero cabelludo o una reacción alérgica en la nuca. El cabello reseco y con pérdida de brillo debe alertar a los padres de la posibilidad de que el niño tenga piojos. También la anemia es frecuente en niños parasitados crónicamente.Detección: los parásitos adultos son difíciles de visualizar. Las liendres suelen estar localizadas en toda la zona de la nuca y detrás de las orejas. Se distinguen de la caspa porque los huevos están firmemente adheridos al pelo.TratamientoEl principio fundamental para realizar un buen tratamiento es evaluar a todos los convivientes y tratarlos simultáneamente con el niño. El objetivo es: eliminar y erradicar las liendres y matar los piojos.Existen múltiples productos farmacéuticos para realizar el tratamiento pero desgraciadamente la resistencia del parásito a estos productos es cada vez mayor.Por este motivo hay que consultar con el pediatra o dermatólogo, para que sea este quien aconseje qué utilizar y de que manera aplicarlo y así se alcanzara el objetivo buscado.Se deberá evitar, por todos los medios, colocarle en la cabeza al niño cualquier medicamento en forma indiscriminada por más que este avalado por una muy buena publicidad.El pediatra o dermatólogo, recomendará insecticidas químicos, que actúan matando al piojo. Pero además es necesario pasar un peine fino metálico a contra pelo para erradicar las liendres.Esquema de tratamiento con Permetrina al 1% (en crema o crema enjuague). Es de los pediculicidas mas populares. 1. Se aplica luego de lavar el cabello con champú de uso habitual.2. Se deja actuar durante 10 minutos y se enjuaga.3. Se acepta que deja un efecto residual durante diez días.4. Se puede aplicar nuevamente a los siete días.5. Se debe quitar las liendres con peine fino metálico diariamente6. Se aconseja pasar, aunque no haya liendres o piojos el peine fino metálico todos los días.Quiero mencionar un nuevo pediculicida que estoy utilizando con muy buenos resultados. La Ivermectina en loción al 0.5% (LICEND). La forma en que actúa la Ivermectina es ocasionando la parálisis y la muerte del parásito. Es un medicamento de venta bajo receta para uso tópico en cabello y en cuero cabelludo únicamente. Se utiliza para el tratamiento de piojos a partir de los 6 meses de edad. Debe aplicarse la loción sobre el cuero cabelludo seco en cantidad suficiente (hasta 1 pomo) cubriendo completamente el cuero cabelludo. Dejar actuar 10 minutos y enjuagar con agua. Recomiendo no lavar el cabello con shampoo hasta el otro día. Evitar el contacto con los ojos. Lavar bien las manos después de la aplicación.Cómo prevenir y controlar No utilizar peines, cepillos, sombreros, de personas infectadas.No ponerse en contacto (cabeza a cabeza) con niños con piojos. Recordar que el parásito no vuela (no tienen alas) ni salta y por estos motivos es que el contagio se produce por contacto directo. Recomendamos en niñas el uso de cabello atado y pelo corto en niños. Los utensilios que utiliza la persona infectada (peines, cepillos, etc.) cuarenta y ocho horas antes debe colocarse en sustancias insecticidas por 15 a 20 minutos o inmersos en agua caliente durante diez minutos. La ropa personal y de cama debe ser lavada con agua caliente.El tratamiento debe extenderse a todos los convivientes y contactos sean o no familiares.La única forma de que esta epidemia sea desterrada es con la colaboración de los padres, al detectar y tratar rápidamente cuando el niño esta infectado.

    Moluscos contagiosos en Niños!

    Moluscos contagiosos en Niños

    Los moluscos contagiosos son pequeñas paulas blanquecinas en la piel, con una depresión central, de causa virál causado por un Poxvirus. Es una de las enfermedades más comunes en los niños, sobre todo, en aquellos con dermatitis atópica porque la barrera cutánea está más debilitada. Puede observarse en cualquier época del año pero aumenta en verano porque el contagio se produce por el contacto piel con piel y, en estos meses, hay mayor exposición.

    Otros factores de riesgo son la humedad y el calor. La prevalencia de los moluscos contagiosos se incrementa entre los menores de 5 años y disminuye a partir de los 12, lo que dificultad controlar el contacto con otros niños o el rascado que contribuye a extender la infección.

    Tipos de tratamientos contra los moluscos contagiosos

    Un problema a la hora de tratar esta enfermedad es que existen recaídas y algunas terapias puede ser dolorosas, todo ello, con gran impacto para los más pequeños. La infección tiene un curso autolimitado, aunque puede observarse una recidiva hasta en el 35 % aún cuando todas las lesiones ya hayan desaparecido.

    ¿Cuál es el tratamiento más eficaz? Es difícil predecirlo, depende de varios factores como la edad, la extensión de las lesiones, la coexistencia de dermatitis atópicas y otras patologías.

    Cremas tópicas

    Hay soluciones tópicas con hidróxido potásico que destruyen los moluscos de forma química y se pueden encontrar en las farmacias con concentraciones del 5 o 10 %. La solución se aplica mediante toques con un pincel durante varios días consecutivos -entre dos y diez días- hasta que la lesión se inflama. Al cabo de dos o seis semanas, las lesiones desaparecen y, si alguna no responde, hay que repetir el proceso.

    Además del hidróxido potásico hay otras formulaciones tópicas que producen una respuesta inflamatoria local como el ácido salicílico, el peróxido de benzoilo, el ácido retinoico, que son irritantes. Todas estas opciones permiten que la terapia se lleve a cabo por parte de los propios padres en casa.

    Curetajes

    Se trata de un procedimiento que se realiza en consultorio, consiste en arrancar el molusco contagioso mediante una cucharilla dermatológica o una cureta, que es un instrumento con un borde un poco cortante. En niños pequeños y con muchas lesiones conveniente aplicar previamente una crema anestésica tópica para minimizar las molestias.

    Crioterapia

    Consiste en la destrucción de las lesiones mediante su congelación y posterior necrosis, lo que finalmente hace que los moluscos se desprendan de la piel. No suele utilizarse en lesiones múltiples ya que puede dejar una pigmentación residual y también es una técnica dolorosa.

    Inmunoterapia y otros tratamientos

    El imiquimod es una crema que también se indica para tratar los moluscos, que modifican la respuesta inmunitaria del organismo y actúan contra el virus responsable de la infección.

    Hay médicos que optan por no tratar el molusco contagioso por su tendencia natural a desaparecer con el tiempo, sin embargo, con esta decisión haya que asumir el riesgo de que se diseminen y contagien a otros niños. Yo no lo sugiero.

     


    Dra. Valeria Villoldo

    Médica – Dermatóloga

     

    Los berrinches no existen – Regulación Emocional

    Escena en el supermercado. Estás con tu hija/o y de pronto quiere que le compres algo. Le decís que no, pero insiste. Inicio del berrinche. Aunque berrinche es una palabra injusta, que no describe adecuadamente lo que está pasando. Berrinche remite a ‘capricho’, pero los niños no tienen un ‘capricho’, tienen una experiencia emocional que no pueden regular por sí mismos y necesitan de otro que los regule y contenga.

    La gente te mira y en tu cabeza aparecen palabras como malcriado, consentido, maleducado, desobediente. Todos las escuchamos alguna vez, muchas veces nos las han dicho a nosotros, o las han usado para calificar a otros niños que estallan en llanto y gritos ante una frustración. Y como mamás y papás siempre tenemos ese temor de que nuestro hijo se convierta en ese ser humano “insoportable” que nos dijeron que se iba a convertir si es muy atendido, si llora mucho, si no tolera un no, si hace “escándalo”, etc.

    Los niños sienten lo mismo que nosotros: tristeza, enojo, vergüenza, angustia, aburrimiento, frustración, ansiedad, etc. y tienen sus motivos para sentir distintas emociones. Nos puede costar entenderlos, lo que a su vez puede lleva a que desestimemos la importancia que para ellos tiene lo que está sintiendo en ese momento.

    Estas situaciones nos significan un desafío y un esfuerzo extra de paciencia como padres, y podemos sentir que nos resulta difícil calmarlos y contenerlos, que ellos se enojan y demandan demasiado. Nos encantaría que fueran mucho más independientes, autónomos y que pudieran regular sus emociones sin nuestra ayuda.

    La regulación emocional es una función psicológica que se desarrolla y aprende, como tantas otras funciones o habilidades, en la relación con otros significativos.

    La experiencia repetida de regulación con un otro sensible, disponible y tranquilo, que contiene en momentos de desregulación, ofreciendo su propia calma, permite poco a poco la maduración óptima de las estructuras cerebrales de las que depende esa función.

    Si ante la escena del supermercado reaccionamos con más violencia, si nos enojamos, nos burlamos, lo ignoramos, no lo estamos ayudando como necesita. En ese sentido la escena representa un desafío en el cual nos encontramos con que los deseos del niño chocan con los nuestros, y muchas veces por este motivo nos sentimos enojados y tendemos a reaccionar airadamente, perdiendo la calma. Se genera así un círculo vicioso de enojo en el que la desregulación del niño incita la desregulación del adulto, que a su vez sigue estimulando la desregulación en el niño.

    Nuestro hijo/a y solito/a no puede, necesita de nuestra calma para poder encontrar la suya. No lo castiguemos por lo que siente y que nosotros no estamos entendiendo bien -sí, nosotros también podemos sentirnos frustrados/enojados con su desregulación-. Una manera en la que podríamos intentar ayudarlos sería primero poder reconocer nuestro enojo, y tomarnos unos segundos para volver a la tranquilidad, lo que nos va a permitir encontrar formas creativas de enfrentar la situación. A veces podrá servir bajar a su altura, mirarlos a los ojos, hablarles bajito, ponerle nombre a lo que pueden estar sintiendo, darles alguna explicación sobre porqué se sienten así, distraerlos con otra actividad, ofrecer acompañarlos/abrazarlos hasta que se pase el enojo, proponer que tome otro objeto diferente al que quería y consideramos que no le podemos dar. En definitiva, ofrecerle alternativas a la acción que lo frustró, puede ayudarnos a salir de esa experiencia difícil. No es dejarlo hacer lo que quiere si eso puede ponerlo en riesgo, es poder cuidarlo de algo potencialmente dañino y acompañarlo cuando el ejercicio de ese cuidado frustra algo que desee hacer y que todavía no puede entender que para él puede ser peligroso –ej: querer tomar de una botella de lavandina, acercarse a la góndola y querer tirar cosas al suelo-. Es poder decirle que no con amor y paciencia, y acompañarlo y contenerlo en la frustración y el enojo de no poder hacer algo que quiere.

    El enojo genera más enojo y los papás, frente a la impotencia que nos produce la desregulación de nuestros hijos y el no saber bien cómo afrontarla, solemos recurrir a las penitencias o castigos como primera medida, perdiendo la posibilidad de explorar otros recursos que faciliten la resolución la situación. Y claro que también puede haber niños a los que esta manera que proponemos de acompañarlos no les sea de total ayuda, o no sea adecuada a su edad y desarrollo. Quizás nuestro hijo puede estar tan enojado o frustrado que no quiere que lo acompañemos a su lado, o que lo miremos a los ojos mientras le hablamos.

    La desregulación, tanto para el niño como para papá o mamá, suele ser uno de esos momentos de la experiencia humana en los que podemos llegar a sentir algo desagradable con tal intensidad, que no nos bancamos a nosotros mismos y en el que tampoco podemos acercarnos al otro. Pensar formas en las que podamos acompañarlos a la distancia que sea cómoda para ellos y para nosotros, permite buscar cada vez hasta dónde podemos acercarnos calmadamente, sin forzar, respetando su espacio y el nuestro.

    Cuando decimos que los berrinches no existen, lo que queremos destacar es que no son la expresión de un “capricho arbitrario”, y sí son la expresión de una falta de regulación frente a una emoción que los desborda. Así como los niños tienen que lograr una maduración para adquirir funciones motoras como caminar, correr, saltar, andar en bicicleta, etc., también necesitan lograr una maduración para adquirir el control de funciones psicológicas muy importantes como lo es la autorregulación de las emociones. Al igual que en aquellas funciones -donde cuentan con nosotros como apoyo y guía- nos necesitan para el desarrollo de ésta, y cuando podemos mantener la calma y comprensión les estamos ofreciendo un modelo de regulación.

    Ser padres es una tarea difícil, a tiempo completo y para toda la vida, es un aprendizaje donde todo el tiempo nos encontramos frente a situaciones en las que podemos sentir que no contamos con las herramientas para resolverlas. Como decía Mafalda, nos recibimos de padres el mismo día en que ellos se reciben de hijos, aprendemos juntos con ellos a ser padres. Si tenemos la oportunidad de compartir nuestra experiencia con otros que nos ayudan a pensar las dificultades y cómo encararlas, podemos sentirnos acompañados, más confiados, y aliviados como papás.


    Criando Con Sentido
    Lic. Dolores Steverlynck
    Lic. Patricio Solari
    (Psicólogos)
    Instagram: @criandoconsentido